Entrevista

Rafael Freire: «El sindicalismo debe enfrentar la ofensiva neoliberal y antidemocrática que sufre América Latina» Sobre la Jornada Continental por la Democracia y contra el neoliberalismo

El sindicalista brasileño Rafael Freire manifiesta que los sindicatos y los movimientos sociales deben defender la democracia en el continente.

Rafael Freire: «El sindicalismo debe enfrentar la ofensiva neoliberal y antidemocrática que sufre América Latina» / Sobre la Jornada Continental por la Democracia y contra el neoliberalismo

Entrevista realizada por Victoria Mutti


¿Cuál es el trasfondo político e histórico de la Jornada Continental por la Democracia y contra el neoliberalismo?

Vivimos una tercera fase del neoliberalismo caracterizada por un fuerte ataque a la democracia, por la implementación de un programa económico a favor de las transnacionales y una ola de tratados de libre comercio (TLC). América Latina y varios países fuera de la égida regional tuvieron experiencias de gobierno progresistas durante los últimos 15 años. Se trataba de gobiernos de izquierda que caminaban en el sentido posneoliberal. Para implementar el programa de desguace estatal y las políticas de las transnacionales, resultó necesario desacreditar esas experiencias. Nosotros, desde el movimiento sindical y los movimientos sociales, articulamos una gran campaña continental que culminó en la derrota del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) en 2005.

Hoy, después de 11 años, rearticulamos los movimientos sociales para realizar una Jornada Continental que tenga un eje fundamental: la defensa de la democracia que hoy se encuentra en jaque debido a los golpes de Estado en Brasil, Paraguay y Hondurasy las políticas de fundamentalismo neoliberal que se aplican en Argentina.

La Jornada se produce en un marco de conflicto de largo plazo. Lo que se disputará es si nuestra región vivirá una nueva oleada progresista o si vivirá un retroceso neoliberal. El contexto político y social está marcado por una gran disputa de rumbos en las Américas, en especial en América Latina y el Caribe, con una derecha que avanza imponiendo valores conservadores, un modelo económico injusto (que no pasaría por el escrutinio popular en las elecciones), un ataque a la democracia y un ambiente de conflicto, odio e individualismo en nuestras sociedades.

Creemos, en tal sentido, que la Jornada Continental por la Democracia y contra el neoliberalismo puede contribuir a la construcción de nuevas referencias alternativas desde los trabajadores y las trabajadoras de nuestras poblaciones.

¿Cuáles son los objetivos estratégicos que se propone alcanzar el movimiento sindical de las Américas a partir de esta jornada?

Los objetivos estratégicos del movimiento sindical con la Jornada son básicamente tres. Primero, rearticular fuerzas sociales y políticas suficientes para hacer oposición al ataque a la democracia, oponerse y derrotar las políticas de las transnacionales y de los TLC.

El segundo es articular un amplio campo de fuerzas sociales y políticas que pueda disputar nuevos rumbos para nuestras sociedades creando un nuevo ambiente de elaboración de políticas posneoliberales.

El tercer objetivo estratégico es el fortalecimiento del campo sindical, junto con otros campos sociales, para lograr enfrentar la agenda que nos ha sido impuesta en estos tiempos.

Queremos articular un sindicalismo sociopolítico. Un sindicalismo que, además de discutir sobre salarios y negociaciones colectivas, pueda debatir y disputar cuál es la sociedad que queremos. Queremos preparar al movimiento sindical para los grandes desafíos impuestos a la humanidad hoy, en especial aquí en las Américas, y posibilitar que el movimiento social se constituya en una fuerza importante y fundamental en las disputas de rumbos de las Américas.

¿Qué perspectivas se vislumbran en el mediano plazo en materia de libre comercio y empresas transnacionales, derechos laborales y procesos democráticos?

Con la implementación, a través de procesos antidemocráticos y propuestas del neoliberalismo, de la firma de TLC –como el TISA, TPP o TTIP–, se ha dado lugar a una política de las transnacionales que ataca la posibilidad de desarrollo nacional y colocan en cuestión incluso el propio concepto de Estado Nacional. Esta política constituye, asimismo, un potente ataque contra los derechos laborales.

Este tipo de estrategia culmina con una ofensiva a los procesos democráticos de nuestra región. En este sentido, la perspectiva que tenemos es de un avance, de una contraofensiva importante de la derecha a través de sus políticas neoliberales y de sus agentes, las empresas transnacionales. Nuestro objetivo es construir la fuerza suficiente para enfrentar este proceso y convertir a las Américas en un espacio de paz, que se manifieste contra la presencia de bases militares extranjeras en nuestros territorios, que se exprese con claridad por la autodeterminación de nuestros pueblos, por una América Latina de complementariedad entre nuestros países, por la libre circulación de trabajadoresy trabajadoras, por el fortalecimiento de valores, por la solidaridad y por el combate incisivo del patriarcado y el machismo.

En definitiva, de lo que se trata es de crear, construir y luchar por una sociedad democrática en los más diversos aspectos, tanto en las libertades individuales como en las libertades colectivas. Debemos desarrollar un modelo económico que favorezca el trabajo, el empleo y que esté dispuesto a combatir el sistema financiero actual, que convierte el mundo en un verdadero casino.

Nuestras perspectivas, por ende, son de lucha y resistencia frente a los ataques de la derecha.