Tema central

¿Qué hay de nuevo en las «nuevas derechas»?

Desde su nacimiento, en el turbulento contexto de 2001-2002, Propuesta Republicana (pro), el partido fundado por Mauricio Macri, empresario y ex-presidente del Club Atlético Boca Juniors, resistió la tentación de diluirse en los partidos tradicionales y se convirtió en un espacio de renovación de la centroderecha argentina. En él conviven políticos de larga data con nuevos ingresantes a la actividad, relacionados con el mundo empresario y de las ONG y los think tanks liberales. El emprendedorismo y el voluntariado son valores partidarios dominantes, a lo que suman un discurso «postideológico», una estética festiva y un liderazgo propio de un team leader empresarial.

¿Qué hay de nuevo en las «nuevas derechas»?

En un poema dedicado a la comprensión del I Ching, el libro chino de las mutaciones, Jorge Luis Borges dice: «No hay una cosa / que no sea una letra silenciosa / de la eterna escritura indescifrable / cuyo libro es el tiempo»1.

Tal vez estas líneas, trazadas a modo de introducción, parezcan alejadas de nuestro objeto de estudio: una definición del concepto de «nuevas derechas» en América Latina. Sin embargo, irrumpen en la imaginación sociológica a la hora de pensar qué puede aportar este breve artículo al profuso conjunto de ideas que se han ofrecido sobre el asunto. El aporte que nos proponemos hacer radica en el énfasis en la temporalidad histórica, o dicho de otro modo, en la historicidad inherente al fenómeno y concepto de «nuevas derechas».Desde luego, no se trata de una idea original. Esta perspectiva es tributaria de la de José Luis Romero, quien en 1970 publicó El pensamiento político de la derecha latinoamericana, donde afirmaba que «sería una abstracción peligrosa realizar el examen [de la derecha] en términos exclusivamente teóricos, evitando la puntualización de las correlaciones entre las doctrinas y los grupos sociales, o sorteando el análisis de las relaciones entre el pensamiento de la derecha y el de las demás corrientes políticas». Y agregaba que «ningún movimiento ideológico o político puede entenderse sino dentro del juego de situaciones reales y controversias en que surge y se desarrolla»2. Siguiendo esta trilla, la definición del concepto «derechas»3, por tanto, necesariamente involucra situaciones históricas, conflictivas, y esas situaciones reales, controversiales y cambiantes de las que hablaba Romero.

Cabe aclarar que retomamos la propuesta de Romero exclusivamente en su reflexión conceptual, prescindiendo del análisis histórico que el autor desarrolla a lo largo de su libro sobre los diferentes casos de pensamiento de derecha en América Latina desde la Colonia hasta mediados del siglo xx. En ese discurrir, el modo en que el autor los clasifica es controversial y hasta objetable. Una discusión profunda de este punto excede el alcance del presente artículo, pero vale la aclaración.

Ahora bien, el interés en retomar la perspectiva de Romero sobre la «derecha» tiene un doble propósito: poner en primer plano la historicidad del fenómeno en cuestión y considerar el problema desde una perspectiva histórica que no sea indiferente a la conceptualización.

No es que los aportes más recientes sobre las derechas no hayan tenido en cuenta la dimensión histórica o la elaboración conceptual. De hecho, Juan Pablo Luna y Cristóbal Rovira Kaltwasser, editores del enjundioso libro The Resilience of the Latin American Right, ofrecen allí una definición mínima, «estable en tiempo y espacio», y la «complementan» de modo tal que pueda «viajar» a través de diferentes contextos históricos y nacionales, siempre cuidando de no caer en la trampa del «estiramiento conceptual», uno de los riesgos metodológicos sobre los cuales tan agudamente llamó la atención el politólogo Giovanni Sartori4.Pero desde la perspectiva que pretendemos plantear aquí, viajar en el tiempo y el espacio o viajar a través de diferentes contextos no es exactamente lo mismo que advertir la historicidad inherente al concepto de «nuevas derechas». Por eso reivindicamos la propuesta de Romero, una verdadera formulación desde la perspectiva de la sociología histórica5. Ella permite poner de relieve que la propia formación del concepto está imbricada en una realidad históricamente constituida: la de nuestra América Latina, con su unidad y su diversidad6. No existe, pues, un concepto universal o ahistórico de «derechas».

Hacia una conceptualización de las «nuevas derechas» en América Latina

En los últimos años se ha oído hablar cada vez con más frecuencia de las «nuevas derechas». El calificativo adosado («nuevas») a un concepto que ya estaba instalado en el sentido común («derechas») debe ser explicado.

Habiendo asumido la perspectiva de la sociología histórica, que esbozamos en la sección anterior, el cuestionamiento es inevitable: ¿se trata en verdad de un fenómeno nuevo? O más precisamente: ¿lo nuevo es tal respecto de qué pasado?

Desde inicios del siglo XXI se ha operado en la región el llamado «giro a la izquierda». Pero en este contexto también se ha visto surgir grupos, movimientos y partidos políticos identificables por su inscripción en una posición contraria, que ha sido caracterizada como de «(nueva) derecha», y cabe notar que esta identificación no es asumida para sí por los actores sino siempre atribuida por otros. Ahora bien, coincidimos con Norberto Bobbio en que «lo que es de izquierda lo es con respecto a lo que es de derecha» y viceversa. Tal como sostiene el mismo autor: «el hecho de que derecha e izquierda representen una oposición quiere decir simplemente que no se puede ser al mismo tiempo de derecha e izquierda. Pero no quiere decir nada del contenido de las partes contrapuestas»7. Así, entendemos que las derechas refieren siempre a una posición de contenidos variables históricamente y en función de los contenidos asumidos por la posición contraria.

Sin embargo, en el sentido común ha quedado fijado como contenido propio de las derechas su desprecio por la democracia representativa, y por eso en la coyuntura actual las derechas democráticas aparecen como «novedad». Llaman la atención porque aparecen vestidas de ropajes que no son los que habían adoptado en el pasado, en particular en los años 70, cuando eran francamente autoritarias e incluso amañadas con el terrorismo de Estado (o aun antes, cuando su desprecio por la democracia liberal las llevó a cifrar su vocación autoritaria en fórmulas nacionalistas de diverso signo).

Más aún, la novedad asignada a las derechas, antes asociadas a gobiernos de dictaduras institucionales de las Fuerzas Armadas o más ampliamente a gobiernos fundados en el terrorismo de Estado y la Doctrina de Seguridad Nacional, hoy aparece de modo llamativo pues entraña consignas propias de la democracia social e incluso cierto liberalismo cultural.

  • 1. Verónica Giordano: doctora en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires (uba). Es investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) de Argentina, con sede en el Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe y docente en la uba. Se especializa en sociología histórica comparada de América Latina y, en particular, en estudios con perspectiva de género. Correo electrónico: <veronicaxgiordano@gmail.com>.Palabras claves: democracia representativa, Estado, mercado, nuevas derechas, América Latina.. J.L. Borges: «Para una versión del I King», incluido en La moneda de hierro [1976], Obras completas iii, Emecé, Buenos Aires, 1989, p. 153.
  • 2. J.L. Romero: El pensamiento político de la derecha latinoamericana, Paidós, Buenos Aires, 1970, p. 11.
  • 3. Al tiempo que advierte el carácter no monolítico del concepto, la historiadora estadounidense Sandra McGee Deutsch opta por la denominación en plural que aquí mantenemos con el mismo propósito. S. McGee Deutsch: Las derechas. La extrema derecha en la Argentina, el Brasil y Chile, 1890-1939, Editorial de la Universidad Nacional de Quilmes, Bernal, 2005.
  • 4. J.P. Luna y C. Rovira Kaltwasser: The Resilience of the Latin American Right, Johns Hopkins University Press, Baltimore, 2014.
  • 5. Margaret R. Somers: «What’s Political or Cultural about Political Culture and the Public Sphere? Toward an Historical Sociology of Concept Formation» en Sociological Theory vol. 13 No 2, 1995, pp. 113-144.
  • 6. J.L. Romero: ob. cit., pp. 19-23.
  • 7. N. Bobbio: Derecha e izquierda. Razones y significados de una distinción política, Taurus, Madrid, 1995, p. 129.