Opinión

¿Por qué a las multinacionales de América Latina les cuesta salir al mercado global?

Sólo un puñado de gigantes corporativos latinoamericanos ha logrado insertarse en los mercados desarrollados y avanzados.

¿Por qué a las multinacionales de América Latina les cuesta salir al mercado global?

Las empresas de América Latina han estado expandiendo sus horizontes en el último par de décadas. Desde la brasileña Embraer, que se ha convertido en un líder mundial en aviones regionales, hasta la mexicana Cemex, que se ha convertido en un líder mundial en la producción de cemento, el crecimiento de estas compañías ha sido muy celebrado. El comienzo del siglo XXI ha sido proclamado como «la década de las multilatinas».

Pero esto ha llevado más tiempo para muchas empresas más pequeñas con ambiciones de convertirse en multilatinas. Y expandirse más allá de América Latina ha demostrado ser especialmente difícil para algunas, especialmente cuando se trata de entrar en los mercados desarrollados y avanzados.

Sólo un puñado de gigantes corporativos latinoamericanos lo ha logrado. Junto a Embraer y Cemex está el Grupo Bimbo, de México. En la actualidad posee la panadería más grande del mundo, cuyos productos están presentes en el 95% de las tiendas Wal-Mart, Kroger, y Costcos en los Estados Unidos. Y Juan Valdez, de Colombia, con su producción café y su cadena de cafeterías, está compitiendo con Starbucks también en los Estados Unidos.

Sin embargo, estas empresas son, en cierto sentido, algo excepcional. Tal como ha sostenido Álvaro Cuervo Cazurra, académico de la Northeastern University, es más común que las empresas de América Latina se expandan dentro de la región y luego se esfuercen por dar el paso siguiente hacia el resto del mundo. Tal ha sido el caso del gigante minorista chileno Falabella y de la firma peruana de artículos para el hogar Alicorp. Otros, como la cadena peruana de comida rápida Bembos, se han expandido más allá de América Latina, pero hacia otros mercados emergentes: la India en este caso.

Mercado laboral

Una de las razones por las que a las multilatinas les cuesta internacionalizarse más allá de América Latina es que se enfrentan a marcos políticos, legales, tecnológicos y culturales diferentes, particularmente en lo que respecta al mercado de trabajo. Como profesor del MIT, Ben Ross Schneider ha mostrado que las empresas de América Latina tienden a ser controladas por familias, los sindicatos son débiles y el empleo a corto plazo es común. También hay poca inversión en habilidades y formación, mientras que los trabajadores tienen un nivel educativo relativamente bajo.

Esto significa que a empresas como Alicorp les resulta relativamente fácil competir en mercados con condiciones similares. Sin embargo, es mucho más difícil para ellas ir en contra de competidores con mejor acceso a la tecnología y a métodos de producción de vanguardia.

También significa que las multilatinas les cuesta competir en entornos en los que los trabajadores están más calificados y organizados, las empresas son propiedad de accionistas más que de familias, y tienen, como consecuencia, administradores más profesionales.

El poder de los inversores

Mientras que algunos grupos empresariales latinoamericanos tienen acceso a importantes recursos financieros para la inversión, muchos simplemente no son capaces de invertir en una escala que les permita competir con rivales globales mucho más grandes. O bien, en un intento por hacer esto, toman deuda en niveles peligrosamente altos. Tal fue el caso de Cemex, que se endeudó mucho para financiar adquisiciones en el extranjero antes de ser alcanzada por la recesión en los mercados clave durante la crisis financiera internacional.

Esta es la razón por la cual empresas gigantes de artículos para el hogar, tiendas, alimentos y bebidas y bancarias de América Latina a menudo no compiten con los jugadores multinacionales fuera de la región, aunque hayan tenido un relativo éxito en la región.

Además, el no haber podido expandirse fuera de América Latina significa que muchas empresas han tenido dificultades para resistirse a las proposiciones de multinacionales internacionales y terminan dándoles entrada a más mercados locales. Esto ha hecho que el sector bancario en toda la región esté dominado por jugadores extranjeros como los grupos BBVA y Santander de España, y el canadiense Scotiabank. Coca Cola, por su parte, ha adquirido importantes competidores, como la peruana Inca Kola, con lo que ahogó a la competencia.

Problemas tecnológicos

En los últimos años ha surgido una nueva generación de multilatinas de alta tecnología que se han internacionalizado con extrema rapidez. Un buen ejemplo es Easy Taxi, una aplicación para llamar taxis creada en Brasil y que ahora se utiliza en 420 ciudades de América Latina y en lugares tan lejanos como Singapur, Arabia Saudita y Nigeria. Ha tenido un gran éxito trabajando con compañías de taxis establecidas que brindan un servicio premium. Esto la ha hecho popular en la creciente clase media de la región, que está preocupada por la delincuencia y la inseguridad.

Esto marca un gran contraste con compañías de taxis online mucho más grandes, tales como Uber, que ha sido criticada por procedimiento de selección de conductores y por los riesgos potenciales para la seguridad. También se ha enfrentado a la hostilidad de los taxistas ya establecidos contra el competidor recién llegado. Por esta razón, Easy Taxi y empresas similares, como Cabify (que fue fundada en España, pero se ha expandido rápidamente por América Latina) se han asegurado una ventaja significativa en el vibrante y lucrativo mercado de los taxis de la región.

Pero se enfrentarán a la creciente amenaza de Uber, que está haciendo un esfuerzo por mejorar sus procedimientos de comprobación de antecedentes en América Latina y para asegurar un alto nivel de conductores. Y quizás lo más importante en el largo plazo es que Uber cuenta con una plataforma tecnológica más sofisticada y con mayores recursos. Esto podría hacer que su dominio sea inevitable, a pesar de la ventaja que significa para la anterior haber sido pionera.

La competición de las aplicaciones para taxis ilustra un desafío clave para los gigantes tecnológicos emergentes de la región: ser capaces de invertir con la suficiente agresividad para mantenerse al día con la tecnología mientras se hace frente a los gigantes internacionales que se adaptan a las condiciones del mercado local. Mientras que en algunos países, como México, los gobiernos han intervenido para regular Uber, la experiencia de otros lugares sugiere que esto es posible solo en el corto plazo, ya que Uber se adapta rápidamente a los obstáculos regulatorios en los mercados en los que busca competir.

Mientras que algunos de los grupos empresariales más grandes de América Latina, tales como la mexicana Telmex, deben su éxito a sus estrechas relaciones con el gobierno, los gobiernos de la región todavía no han mostrado mucha efectividad en la promoción de sus gigantes corporativos a medida que buscan expandirse en el extranjero.


Fuente: http://theconversation.com/why-latin-americas-mult...

Traducción: Carlos Díaz Rocca

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