Coyuntura

No es lo mismo ser borracho que cantinero México, el librecambio y la Gran Muralla de Donald Trump

Donald Trump llevó a cabo una campaña «globalifóbica» que atribuyó las consecuencias económicas y sociales de la desindustrialización a décadas de librecambio. Más allá de las ilusiones sobre el alcance del poder presidencial en EEUU, el librecambio comercial, las exportaciones de capital y la cuestión migratoria van a estar en el centro de la diplomacia económica de EEUU en México.

No es lo mismo ser borracho que cantinero / México, el librecambio y la Gran Muralla de Donald Trump

«No es lo mismo ser borracho que cantinero», espetó Carlos Slim el pasado 4 de noviembre ante un elenco de ex-mandatarios y empresarios1. Si las especulaciones electorales del magnate mexicano resultaron igual de temerarias que los pronósticos del New York Times2, su adagio resume, empero, los parámetros de una problemática que dejó de ser virtual a partir del 20 de enero: la confrontación entre el resuelto voluntarismo del candidato Donald Trump y las implacables determinaciones que acechan su diplomacia económica. Periodistas y politólogos buscan a combinación de causas que llevó a 62 millones de electores a votar por un rústico representante del 0,1%3, bribón directamente extraído de Underworld usa de James Ellroy, asaltante de las primarias del principal partido del gran capital yanqui con un discurso obrerista, émulo de Ronald Reagan y de su filisteo eslogan «Let´s make America great again»4. El consenso que emerge de esa vorágine de consideraciones coloca el fenómeno Trump en el contexto de los efectos de la globalización del capital en las regiones industriales, en las estructuras de clases y en las evoluciones demográficas y étnicas de las economías desarrolladas. El antagonismo entre financieros voraces, por un lado, e industriales, trabajadores y Estados endeudados, por el otro, otorga su forma y lenguaje a los movimientos antiestablishment que proliferan en Estados Unidos y en Europa, especialmente desde la crisis de 2008. En ese sentido, Trump sería una versión estadounidense de los movimientos que condujeron al Brexit, a la multiplicación de referendos antimigrantes y,de manera general, a la consolidación y auge de partidos iconoclastas de extrema derecha en Europa. «La globalización ha enriquecido a la elite financiera que dona dinero a los políticos, pero ha dejado a millones de nuestros trabajadores sin nada más que pobreza y aflicción»5, se indigna Trump. Ahora bien, más allá de las conjeturas sobre el carácter afectado del proselitismo, de las técnicas de propaganda macarthista6 y del fascismo paródico del candidato Trump, su programa económico, si lo hay7, invita a considerar tres determinantes básicos de la diplomacia económica de EEUU en América Latina y, especialmente, en México: el librecambio, las exportaciones de capitales y la inmigración.

El librecambio y la diplomacia de Trump

La crisis de la deuda externa de 1982 determinó la orientación y los mecanismos de la diplomacia económica de EEUU en la América Latina contemporánea. La crisis marcó, negativamente, el ocaso de las estrategias de industrialización por sustitución de importaciones y puso las bases para la acumulación del periodo neoliberal. David Rockefeller, arquitecto oficioso de la diplomacia económica estadounidense y eficaz propagandista del pensamiento neoliberal en los círculos de poder a inicios de la década de 1980, explicó cómo la crisis facilitó que la Americas Society, el Consejo de las Américas y el Mexico us Business Comittee presionaran al gobierno de Miguel de la Madrid en el sentido de una redefinición de su política comercial8. México dio un paso en firme ingresando a los Acuerdos Generales sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (gatt, por sus siglas en inglés)9 en 1986. Pero fue con la aceptación de las condiciones del Plan Brady10 como el principio de apertura comercial quedó afianzado. El Estado convertía su deuda bancaria (47.000 millones de dólares) en obligaciones negociables (bonos Brady) con una reducción de 30%. A cambio, aceptaba la liberalización comercial y el catálogo de reformas estructurales del «Consenso de Washington». México firmó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 199211. Más de 20 años después se discuten los balances y consecuencias económicas y extraeconómicas de ese acuerdo. Lo cierto es que el valor de las mercancías intercambiadas entre México y EEUU se sextuplicó entre 1994 y 2014; la evolución oculta modificaciones considerables de las estructuras del comercio exterior de cada país. En México, la eliminación de los aranceles y el aumento del grado de apertura de la economía corrieron en paralelo a una mayor integración al mercado norteamericano. Entre 1994 y 2015, el valor de las exportaciones de México a EEUU se multiplicó por siete y el de las importaciones, por cuatro. México destina hoy 80% de sus exportaciones a EEUU y recibe de su vecino del Norte la mitad de sus importaciones12. Recíprocamente, EEUU destina a México 15% de sus exportaciones y recibe de allí 13% de sus importaciones13. Estas cifras no indican el peso real de los intercambios TLCAN en ambas producciones, peso que es mucho mayor en México debido al menor grado de apertura de la economía de EEUU. Puede, por tanto, sorprender la virulencia con la cual Trump denunció el TLCAN: lo consideró «el peor tratado comercial jamás firmado en la historia» y el responsable de masivas pérdidas de empleos industriales. Para luchar contra esa forma de dumping, el candidato republicano propuso restablecer aranceles de 35%. Asimismo, amenazó con apelar al artículo 2.205 del TLCAN para denunciar el tratado si México y Canadá no aceptan renegociarlo. La política comercial trumpista estará a cargo del nuevo secretario de Comercio, Wilbur Ross, apodado el «rey de las bancarrotas».

Las exportaciones de capital y la diplomacia Trump

El discurso proteccionista de Trump reproduce los argumentos de la campaña anti-TLCAN de Ross Perot a inicios de los años 9014. Sus argumentos tuvieron un fuerte eco en los sindicatos, en la izquierda del Partido Demócrata y en la extrema derecha del Partido Republicano. Desde entonces, muchos estudios acusan al TLCAN de acelerar la hemorragia de empleos industriales en EEUU y de encauzar a segmentos enteros del proletariado hacia trabajos mal pagados y precarios15. Para Trump, «nuestros políticos han seguido agresivamente una política de globalización que mueve nuestros empleos, nuestras riquezas y nuestras fábricas a México y al extranjero»16. El predominio de las inversiones internacionales sobre el intercambio de mercancías constituye el rasgo distintivo de la globalización desde la década de 198017. El contenido específico de la globalización es la mundialización del capital. Con ello, las estrategias y los proyectos de las corporaciones multinacionales se convirtieron en el interés nuclear de la diplomacia económica de los grandes Estados. En México, el Plan Brady y el Consenso de Washington abrieron paso al principio de la libre circulación del capital18. El TLCAN prevé formalmente la liberalización de la inversión extranjera y la libre repatriación de utilidades y suprime las preferencias para las inversiones nacionales19. Se trata de uno de los primeros acuerdos firmados en conformidad con el contenido específico de la globalización.

  • 1.

    En la vigesimosegunda reunión plenaria del Círculo de Montevideo.

  • 2.

    El diario adjudicaba 85% de probabilidad a la victoria demócrata. Josh Katz: «Who Will Be President?» en The New York Times, 8/11/2016, <www.nytimes.com/interactive/2016/upshot/presidential-polls-forecast.html?_r=0>.

  • 3.

    Según la revista Forbes, Trump posee la 156a fortuna de Estados Unidos (y la 354a del mundo).


  • 4.

    Lema de la campaña presidencial del Partido Republicano en 1980.

  • 5.

    Discurso pronunciado en Monessen (Pennsylvania), una antigua plaza fuerte de la industria siderúrgica, disponible en Politico, 28/6/2016, <www.politico.com/story/2016/06/full-transcript-trump-job-plan-speech-224891>.

  • 6.

    Según el New York Times, Trump aprendió su estilo fullero de su antiguo abogado y mentor en comunicación Roy Cohn, el ex-brazo derecho del senador Joseph McCarthy y fiscal del caso Rosenberg. Jonathan Mahler y Matt Flegenheimer: «What Donald Trump Learned From Joseph McCarthy’s Right-Hand Man» en The New York Times, 20/6/2016.

  • 7.

    Ver Alejandro Nadal: «Las consecuencias económicas del señor Trump» en La Jornada, 23/11/2016.

  • 8.

    Ver D. Rockefeller: Mémoires, Éditions de Fallois, París, 2006, pp. 510-514. [Hay edición en español: Memorias, Planeta, Barcelona, 2004].

  • 9.

    Organización creada después de la Segunda Guerra Mundial (1947) para supervisar el sistema multilateral de comercio, negociar la disminución de aranceles y promover el librecambio. La última ronda de negociaciones del gatt culminó en 1994 con la creación de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

  • 10.

    Propuesta del secretario del Tesoro de EEUU Nicholas Brady para los grandes deudores del Tercer Mundo (1988-1993).

  • 11.

    Esto sirvió posteriormente de trampolín para la aprobación del protocolo de negociación del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) por 31 jefes de Estados en 1994.

  • 12.

    Fuente: Subsecretaría del Comercio Exterior, disponible en <www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/156997/Anual-Exporta_2016_1020.pdf> y <www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/156998/Anual-Importa_2016_1020.pdf>.

  • 13.

    13. Fuente: Oficina del Representante Comercial de EEUU, <https://ustr.gov/countries-regions/americas/mexico>.

  • 14.

    R. Perot y Pat Choate: Norteamericano: salva tu trabajo… salva tu país, Lasser Press Mexicana, Ciudad de México, 1993.

  • 15.

    Ver Lori M. Wallach: «Mirages du libreéchange» en Le Monde diplomatique, 6/2015.

  • 16.

    Discurso de Monessen, cit.

  • 17.

    François Chesnais: La mondialisation du capital, Syros, París, 1994.

  • 18.

    Thomas Cartens Ebenroth y Gabriela Gándara: «El Plan Brady y la negociación de la deuda mexicana» en Comercio Exterior vol. 40

    No 4, 4/1990, pp. 303-308. A su vez, la Ley de Inversión Extranjera de diciembre de 1993 simplificó los procedimientos burocráticos.

  • 19.

    TLCAN: artículo 102 y Quinta parte; Sección A «Inversión» (art. 1.102 a 1.114).