Entrevista

La socialdemocracia sueca frente a la extrema derecha Entrevista a AnnSofie Andersson

El crecimiento de la extrema derecha sueca es preocupante. Los socialdemócratas, que gobiernan el país desde 2014, han logrado reducir el desempleo, fortalecer los derechos sociales y desarrollar un crecimiento importante de la economía. Sin embargo, deben desarrollar una estrategia para frenar a la extrema derecha. Las elecciones locales, regionales y nacionales del 9 de septiembre serán fundamentales para el país. En esta entrevista, AnnSofie Andersson, presidenta del Ayuntamiento de Östersund y destacada socialdemócrata, explica que hará la izquierda democrática sueca para seguir garantizando prosperidad y desarrollo para los ciudadanos de su país.

La socialdemocracia sueca frente a la extrema derecha / Entrevista a AnnSofie Andersson

Los socialdemócratas han conservado el poder en Östersund durante una generación y la ciudad está floreciendo, con el desempleo más bajo en 20 años y una población en crecimiento. También en el nivel nacional, el gobierno dirigido por los socialdemócratas ha sido el responsable de un fuerte crecimiento y de la caída del desempleo desde 2014. ¿Crees que los votantes les darán su recompensa por estos resultados?

Es muy fácil para los votantes acostumbrarse a que las cosas vayan bien, así que nuestro trabajo es salir y recordar a nuestros conciudadanos la fortaleza de nuestra posición. Pero hay más por hacer, porque los votantes, comprensiblemente, querrán saber lo que hemos planeado para el futuro. Nunca jamás debemos creer que tenemos garantizados el poder y la confianza. ¡Como partido, tenemos que salir a la calle con objetivos concretos y tocar muchas puertas!

Suecia tiene la peculiaridad de que los tres niveles de gobierno son elegidos el mismo día. ¿En qué medida cree que los votantes hacen una diferenciación en las urnas?

Bueno, hemos logrado mantener el control del Ayuntamiento aquí incluso durante las administraciones nacionales de centroderecha, o sea que los votantes hacen una diferenciación. Lo que intentamos hacer, sin embargo, es mostrarles cómo interactúan la política local y la nacional: aunque, como administraciones municipales, nuestra mayor fuente de ingresos es el impuesto municipal, también dependemos en gran medida de las subvenciones que el gobierno central otorga a áreas tales como educación, preescolarización y cuidado de ancianos. Durante esta administración nacional dirigida por los socialdemócratas, por ejemplo, recibimos un «bono para construcción nueva» del gobierno central para terminar nuevos proyectos de vivienda: 23 millones de coronas (2,3 millones de euros) en un año.

¿Entonces los problemas locales a menudo son nacionales y viceversa?

Los mayores problemas sin duda lo son. Una de las cuestiones centrales en esta campaña es la provisión de servicios públicos con fines de lucro. En pocas palabras: ¿es correcto que empresas privadas ganen dinero brindando servicios financiados por impuestos generales (y que luego desvíen dinero a paraísos fiscales)? No estamos en contra de los proveedores del sector privado per se. De hecho, nosotros, como organismos del gobierno local podemos aprender mucho de ellos, pero ¿debería una empresa que brinda cuidados o educación obtener primero un lucro e invertir después en la calidad del servicio? Según la mayoría de las encuestas, 70% de los suecos coincide con nosotros en que eso está mal.


Pero incluso aunque lo aprobaran, ¿no es difícil transmitir ese mensaje a los votantes que quieren hablar de inmigración?

Sí, y nosotros en la izquierda tenemos que preguntarnos si no hemos pasado demasiado tiempo sin hablar lo suficiente sobre la alta inmigración y los desafíos que conlleva, tema sobre el cual ahora se habla demasiado. Nuestro primer ministro, Stefan Löfven, está logrando incluir ahora otros asuntos en la agenda, como el fin de lucro en los servicios públicos, pero seamos francos: aunque 70% de los suecos estuviera de acuerdo con nosotros, no nos van a dar una mayoría parlamentaria absoluta.

¿El Partido de la Izquierda está socavando el apoyo a los socialdemócratas?

Estar en el gobierno y asumir responsabilidades puede costar votos. El Partido de la Izquierda no participó en esta última administración nacional y tiene 9% de los votos; los Verdes estuvieron en el gobierno y podrían terminar por debajo del umbral parlamentario de 4%. Además, muchos de nuestros votantes de las zonas rurales de Östersund están furiosos porque el gobierno nacional ha aumentado el impuesto al combustible: no solo furiosos con los Verdes, sino también con nosotros. Lo que les digo es que no había otra opción: formamos gobierno en minoría y tuvimos que hacer acuerdos para implementar la política socialdemócrata.

Ahora que falta menos de un mes para las elecciones, ¿cómo cree que continuará la campaña?

Desde que ingresamos al gobierno en 2014, la economía sueca ha creado 300.000 nuevos puestos de trabajo, el desempleo está cerca de su mínimo histórico y hemos reducido la deuda pública. Al mismo tiempo, hemos destinado miles de millones a servicios públicos e inversión en infraestructura. Logramos implementar la mayor parte de nuestras promesas electorales a pesar de no contar con la mayoría. No tenemos nada de qué avergonzarnos y tenemos motivos para llevar adelante una campaña positiva. ¡Ganará el partido más alegre! Puede sonar cursi, pero todo lo que puedo decir es que el lanzamiento de nuestra campaña en Estocolmo fue fantástico.

Sin embargo, un segundo gobierno rojiverde, incluso un gobierno en minoría, parece cada vez menos probable.

Como partido de gobierno —pero que no obtendrá más de 50% de los escaños en Estocolmo—, los socialdemócratas deben estar dispuestos a buscar alternativas, tal como lo hacemos a nivel regional y municipal, y tal como lo hicimos en 2014. Haremos una pregunta simple a todo el espectro político: «¿Quién otro está dispuesto a asumir la responsabilidad del futuro de Suecia?» Durante este período parlamentario, ya hemos logrado consenso entre los partidos sobre nuestra política energética de largo plazo, por ejemplo, y puedo imaginarme este tipo de enfoque cooperativo aplicado a otros temas, como la integración.

Hablando de integración: dado que la inmigración es un tema de esta campaña, ¿cómo deberían abordarla los socialdemócratas? Tratar de vencer a los ultraderechistas Demócratas de Suecia (Sverigedemokraterna) en su propio terreno es algo que debe ser descartado.

Necesitamos ser capaces de hablar de eso, hablar de los problemas, pero también de lo que queremos lograr. Y debemos adoptar un enfoque didáctico para contrarrestar todas las noticias falsas y los rumores acerca de los beneficios a los que los refugiados tienen derecho, el aumento de la criminalidad, etc. Tenemos que mostrar cómo la gente en Suecia puede brindar a sus hijos la educación que necesitan para construir sus vidas, independientemente de su lugar de nacimiento. Estamos hablando, nada más y nada menos, que del modelo sueco. Brindamos la ayuda que nos podemos permitir, y cualquier persona que gane un poco más, paga un poco más.

¿Qué puede decir sobre los votantes que están coqueteando con la idea de votar por los Demócratas de Suecia? ¿Se los da por perdidos?

Me resulta inquietante que uno de cada cinco votantes diga que estaría dispuesto a votar por los Demócratas de Suecia, con todo lo que estos representan: «¡Cierren las fronteras! ¡Envíenlos de vuelta! ¡No son suecos!» Un periodista señaló con toda razón que Zlatan Ibrahimovich podía bailar hasta el agotamiento durante el Midsommar cantando el himno nacional sueco: pero para los Demócratas de Suecia, él nunca será sueco. Es horrible que tantas personas estén dispuestas a votar por ese tipo de partido.

Sin embargo, no a todos los que piensan en votar por los Demócratas de Suecia se los da por perdidos. Una de las cosas que noté al hacer campaña es que muchas personas están buscando buenos argumentos, posiblemente para usar con sus amigos y familiares, o con sus colegas. A menudo, la discusión comienza con: «Los Demócratas de Suecia dicen que...». Quieren saber si realmente las cosas son como ellos dicen. Ese tipo de votante está buscando orientación.

Los Demócratas de Suecia azuzan el miedo: ¡los extranjeros se quedarán con tu trabajo! Por otra parte, el muy alto nivel de protección que los empleados tienen en Suecia lo lograron los sindicatos y los socialdemócratas. Los votantes no deben creer que eso estará siempre garantizado. De hecho, los Demócratas de Suecia, desde que llegaron al Parlamento, han votado siempre contra los derechos de los trabajadores, y se unieron a la centro-derecha en su rechazo a iniciativas para recortar las ganancias privadas en los contratos de servicios públicos. Ese es el mensaje que debemos transmitir a los votantes, votantes que sabemos que están en contra de la provisión de servicios con fines de lucro.

¡Y tenemos que hacer que vayan a votar! Los partidos de centroderecha siempre obtuvieron buenos resultados cuando la participación de los votantes en las elecciones fue baja.


AnnSofie Andersson es presidenta del Ayuntamiento de Östersund. Elegida por primera vez en 1985, ha estado desde entonces en la primera línea de la política en esta ciudad, donde los socialdemócratas han encabezado los gobiernos municipales desde 1994.

Traducción: Carlos Díaz Rocca

Fuente: https://www.ips-journal.eu/regions/europe/article/...

Título original: «¡Ganará el partido más alegre!»

Pie de página