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India: a pesar de sus limitaciones, una potencia emergente

La India resulta interesante e importante para el resto del mundo como actor, temática y espacio geográfico debido a sus características internas y a su ubicación en el orden global. En este artículo se analizan su papel en el sistema internacional, la configuración regional y continental, las vulnerabilidades en el terreno de la seguridad, los problemas del desarrollo y la globalización, y su dinámica política, social y cultural. A pesar de sus muchas limitaciones, sería prudente caracterizar esta nación sudasiática como una potencia emergente, con las capacidades e intenciones para dar forma al sistema mundial.

India: a pesar de sus limitaciones, una potencia emergente

¿Es importante la India? ¿Por qué el resto del mundo se preocupa por lo que está haciendo esta nación sudasiática, por lo que está experimentando y lo que está sucediendo en su interior? Si la India es interesante e importante, ya sea como actor, como temática o como espacio geográfico, es debido a sus características internas, así como debido a su ubicación en el orden mundial. La India es una potencia emergente a escala global y una potencia regional con base en la superficie terrestre euroasiática. Es un Estado con armas nucleares y diferendos fronterizos, que mantiene una gran dependencia de las importaciones de armas y resulta una víctima recurrente del terrorismo. Se trata de una economía en desarrollo que se globaliza rápidamente, cada vez más impulsada por la tecnología, aunque con muchas deficiencias respecto a sus necesidades energéticas. Es una democracia liberal que ha florecido en un entorno social pluralista y multicultural. Se trata de una antigua civilización, pero también mantiene un alto grado de violencia y división interna. Es un país que ha dado lugar a una amplia, variada y extensa diáspora, y que también tiene impacto sobre el ecosistema global.

Estas son algunas de las razones por las que la India es importante en el resto del mundo. En este artículo se analizan los factores que ayudaron a su surgimiento y los obstáculos que enfrenta. En las secciones siguientes se analizará su papel en el sistema internacional, la configuración regional y continental, las vulnerabilidades en el terreno de la seguridad, los problemas del desarrollo y la globalización, y la dinámica política, social y cultural.

Tamaño, prestigio y papel sistémico

La India es un país extenso. Solo China la supera en términos de población; solo Rusia, Canadá, Estados Unidos, China, Brasil y Australia, en cuanto a territorio. La conciencia de su tamaño se encuentra en la raíz de los continuos esfuerzos indios para lograr la autonomía estratégica. En ese marco, el no alineamiento fue el intento de un Estado poscolonial extenso pero débil para mantener la autonomía política en un mundo bipolar. Su apuesta fue por una política exterior original y a la vez prudente (desde una perspectiva realista) y ética (desde una perspectiva normativa). La India es demasiado grande como para tumbarse bajo el paraguas de seguridad de cualquier otro poder.

Aun cuando la India era un Estado débil, su tamaño le aseguró ser tratada como una potencia media. Es decir, un país que se encontraba en la categoría especial de los Estados que carecen de la capacidad de las grandes potencias para dar forma al sistema, pero cuyo tamaño, recursos y rol geopolítico impiden sin embargo que las grandes potencias los ignoren. Mientras que las potencias medias pueden carecer de la capacidad para desafiar la forma en que las grandes potencias regulan el sistema internacional, son lo suficientemente poderosas como para enfrentar cualquier intento de obligarlas a comportarse contra su voluntad. En la actualidad, con el aumento de su poder, la India ya es una potencia media en ascenso, o lo que denominamos una «potencia emergente».

Con los años, la política exterior india ha mostrado una dicotomía entre la teoría y la práctica; su oposición ideológica a la discriminación institucionalizada en la gobernanza mundial no ha frenado su voluntad pragmática de buscar el mejor acuerdo posible en el sistema internacional. Esta postura de la política exterior, mientras que puede aparecer en la superficie como hipócrita, se inspira en la naturaleza del sistema internacional en sí, formalmente basado en la igualdad soberana, pero en realidad atravesado por jerarquías de poder muy arraigadas y profundamente desigual. El ascenso de la India está directa y causalmente ligado al deseo del país de transformar su prestigio en mayor influencia en el sistema político internacional, como se manifiesta en la voluntad de ocupar un asiento permanente en el Consejo de Seguridad con derecho de veto.

La dinámica regional y continental

En el sur de Asia, la India es claramente el poder regional: su población, PIB y gastos militares triplican los de todos sus vecinos sumados. En ese marco, no es sorprendente que la India sea una potencia de statu quo en el nivel regional. Sin embargo, el sur de Asia no tiene paz interna ni cohesión externa. Por otra parte, este papel de la India a escala regional es severamente cuestionado por algunos de sus vecinos, como Pakistán. En verdad, para la India, la región no es una plataforma de lanzamiento sino un ancla que debe arrastrar, y esto plantea un serio desafío para su política: Nueva Delhi no puede despegar a escala mundial si sus vecinos mantienen sus actuales suceptibilidades en relación con el desempeño en el vecindario.

¿Pero por qué sus vecinos han sido tan persistentes en su rechazo a la influencia india? Varias explicaciones son plausibles. En el caso paquistaní, su obsesión por buscar igualar a la India, un país siete veces más grande, seguramente radica en cuestiones de ideología e identidad. Sin embargo, también podríamos explicar la situación regional de la India en términos de sus propias políticas erróneas. En particular, las autoridades indias raramente han comprendido una verdad simple pero profunda sobre la política: el poder regional es el medio; el liderazgo regional, el objetivo. Y es claro que el poder, por sí mismo, no se convierte automáticamente en liderazgo; es más, puede llegar a ser un impedimento. Esto se debe a que el poder regional se basa en la distribución de las capacidades militares, lo cual genera todo tipo de prevenciones; en cambio, el liderazgo tiende a atraer a los vecinos a un proyecto regional coherente. Por lo tanto, el liderazgo regional es una condición que se puede lograr solo a través de iniciativas políticas concertadas.

El bajo rendimiento de la India en el desarrollo socioeconómico, tanto en términos absolutos como relativos, es otra explicación de su falta de liderazgo regional. Aunque ninguno de sus vecinos puede desafiar su dominación, no están dispuestos a cederle el liderazgo en la zona. Sin embargo, esta situación está cambiando: la economía de la India está creciendo y convirtiéndose en una parte dinámica de la economía global. Por lo tanto, unos vínculos estrechos pueden convertirse en una opción política más atractiva para sus vecinos.