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De Tréveris al mundo La FES en el 200º aniversario de Karl Marx

A lo largo de todo el planeta, la Fundación Friedrich Ebert (FES) celebra el bicentenario del nacimiento de Karl Marx. Desde el 5 de mayo de 2018, presenta en su casa natal de Tréveris una nueva exposición permanente sobre este verdadero erudito. La exhibición inaugurada en el museo Casa de Karl Marx (CKM), el programa por su aniversario y las publicaciones realizadas por la fes en ocasión de este año especial sirven para volver a Marx en un momento de crisis capitalista, ampliación de las desigualdades e incertidumbre sobre el futuro global.

De Tréveris al mundo / La FES en el 200º aniversario de Karl Marx

Entre el centro de la ciudad de Tréveris y el río Mosela está la casa natal de Karl Marx. En el número 10 de la actual Brückenstrasse (la calle del puente), el 5 de mayo de 1818 llega al mundo el hijo de Henriette y Heinrich Marx. Nadie imagina que será el crítico de la sociedad y el capitalismo del siglo xix. En 1883, Karl Marx muere en el exilio en Londres. Deja una obra con un enorme impacto global a pesar de su carácter fragmentario y en parte contradictorio, o tal vez debido a él.Desde 1968 la fes administra la casa natal de Marx como museo. Y obviamente, no podía quedar al margen de las celebraciones de los 200 años. La concepción y creación de esta muestra en Tréveris constituye el eje central de las actividades organizadas por la fes para el aniversario, aunque también se homenajea al pensador alemán con un programa de eventos de alcance mundial y varias publicaciones que aparecen mencionadas en la parte final de este trabajo.

La nueva exposición se titula: «De Tréveris al mundo. Karl Marx, sus ideas y su impacto hasta hoy». Con un diseño moderno, la exhibición transmite la biografía, la obra y el impacto planetario de Karl Marx hasta nuestros días. Tiene en cuenta el contexto histórico de origen en el siglo xix, aborda el efecto generado en todo el mundo y revela la vigencia actual de los planteamientos y análisis con los que Marx explora su propia época. En la era de las crisis económicas globales, Estados en situación de quiebra inminente, guerras por los recursos, explotación social, política y económica y flujos de poblaciones desplazadas, Marx experimenta un renacer dentro de los debates académicos y públicos en torno de las causas de los problemas del mundo actual.

Designado en Alemania como «sitio de la historia de la democracia»1, la ckm es un lugar de auténtica relevancia internacional: Marx da un importante impulso al movimiento obrero de aquel entonces y, por ende, al desarrollo de los partidos democráticos. A quienes visitan la exposición permanente, se los insta a lidiar conscientemente con la historia, a relacionar el pasado con el presente y a generar perspectivas propias sobre los desafíos sociales, políticos y económicos del siglo xxi. El programa pedagógico basado en el esquema del museo permite profundizar en determinados campos temáticos orientados a los respectivos grupos destinatarios y etarios. El equipo presente en el lugar ofrece visitas guiadas en español y en portugués, y recibe una y otra vez a delegaciones de todo el mundo.

La nueva exposición permanente en el museo ckm y sus objetivos

La exposición permanente muestra a Marx como una persona marcada por los cambios radicales del siglo xix, como un analista y crítico de la sociedad capitalista, como un impulsor de la democracia social en Alemania, Europa y el mundo, pero también como un activista que quería lograr una transformación planetaria profunda inspirada en las ideas de la Revolución Francesa: libertad, igualdad y fraternidad. Se ilustra cómo fueron y son percibidos e interpretados los trabajos de Marx primero en el espacio germanoparlante, luego en Europa y pronto en el mundo entero. A este respecto, la exposición trae a la memoria las palabras pronunciadas por Willy Brandt en 1977, en ocasión del 30o aniversario de la inauguración de la ckm:

Se le hace justicia a Marx si en lo positivo y en lo negativo se lo baja de su intocable pedestal. Su nombre debe perder la aureola de santidad y debe ser sacado de la zona de difamación, con el fin de discutir y debatir racionalmente su labor histórica. Así se honra el recuerdo de un hombre cuyo objetivo científico principal fue la crítica sin indulgencia.2

Marx es considerado hasta nuestros días como el padre intelectual del «socialismo real» de estilo soviético y como corresponsable póstumo por los brutales excesos de las revoluciones socialistas. No cabe duda de que la obra de Marx ofrece puntos de anclaje que pudieron y pueden ser utilizados como instrumentos de ese tipo de políticas. Sin embargo, también es cierto que subyacen motivaciones ideológicas a la hora de tildar a Marx de precursor tout court de las dictaduras comunistas. Por lo tanto, la exposición establece una visión historicista de Marx como ser humano, científico y activista con impacto mundial y echa una luz crítica sobre su ambivalente legado. Porque su influencia no termina con el colapso del «socialismo real» en Europa central y oriental, ni con la transformación del comunismo asiático en un capitalismo mixto, donde conviven el sector privado y el Estado. La crisis económica y financiera de 2007-2008 evidencia que el crecimiento moderno y la difusión de los conocimientos «no modificaron las estructuras profundas del capital y de las desigualdades»3, o por lo menos no lo hicieron en la medida en que muchos lo deseaban en los tiempos de bonanza económica del siglo xx. En el siglo xxi, la tendencia a la acumulación y concentración del capital continúa creando desigualdades tan enormes que ponen en riesgo la democracia y, en especial, la democracia social con sus valores fundamentales: la libertad, la justicia y la solidaridad.Desde el concepto y el contenido, el enfoque de la exposición permanente apunta a contar en la casa natal la «historia» de Marx (su biografía, sus ideas y lo que se hizo y hace con ellas) como una historia global. La biografía de Marx tiene sus raíces en Tréveris, pero queda marcada por décadas de exilio en París, Bruselas y Londres. Es allí donde Marx se despega con sus ideas y su obra de la influencia ejercida hasta entonces por el discurso intelectual y académico de la burguesía liberal.

La obra surge dentro de una red global: Marx no solo se apropia de su mundo a través de la intensa lectura, sino que además establece un estrecho intercambio con interlocutores contemporáneos, entre los que se cuenta su amigo y colega Friedrich Engels. De todos modos, ni la obsesión por la teoría, ni la convicción de que únicamente el conocimiento de las estructuras de la sociedad capitalista permitiría cambiar el mundo, ni la autopercepción de haber comprendido ese mundo impidieron que Marx se quitara de en medio a críticos y adversarios. En 1883 no deja una obra concluida, ni siquiera una «cosmovisión acabada». No es el «constructor de un sistema»4; su legado se parece «más bien a un gigantesco torso»5. Su obra se convierte en la base de una red global de recepción e impacto, que perdura hasta la actualidad.

Las unidades de la exposición

La exposición permanente presentada en la ckm consta de tres grandes unidades (subdivididas a su vez en distintos campos temáticos) y se presenta una unidad más sobre la historia de la propia casa. La primera área se ocupa de la biografía de Karl Marx, la segunda está dedicada a su obra y la tercera muestra el impacto. Desde el punto de vista de los contenidos y el aspecto cuantitativo, el eje central de la exposición está constituido por las unidades sobre la obra y el impacto.

La casa natal es la sede de la exposición y, al mismo tiempo, una obra expuesta de importancia clave. Por lo tanto, se otorga un valor especial a su historia: por un lado, mediante una propuesta de medios interactivos situada en la planta baja, que ofrece un panorama general sobre el devenir de la casa desde su construcción en el siglo xix; por el otro, a través de un recorrido descentralizado: allí es donde aparecen datos de interés sobre la casa y su historia, y las salas de la exposición profundizan en el tema.

La historia de la casa natal de Karl Marx. Karl Marx nació el 5 de mayo de 1818 en la casa situada en el número 10 de la actual Brückenstrasse, presuntamente en una pequeña habitación del primer piso. Era el tercer hijo del abogado Heinrich Marx y su esposa Henriette. Aunque poco después de un año la familia se mudó a una ubicación más céntrica en la actual Simeonstrasse, el lugar natal permanece envuelto en un aura especial. Se trata de una vivienda burguesa del siglo xviii, que ha sido ampliada y remodelada por los diferentes propietarios e inquilinos. Al principio, la casa natal de Karl Marx cayó en el olvido, pero tras el «redescubrimiento» ocurrido a comienzos del siglo xx, se convirtió en un símbolo político que es objeto de disputas.

En 1928, el Partido Socialdemócrata de Alemania (spd, por sus siglas en alemán) logró imponerse al Partido Comunista (kpd, por sus siglas en alemán) y adquirir la casa. Esta compra tiene un simbolismo especial: el spd, que en tiempos de la República de Weimar atravesó un proceso de reorientación, reformulación y ampliación de la doctrina de Marx, no cedió el legado al kpd. Tras la restauración, el spd quiso convertir la casa en un sitio para la memoria, pero no llegó a tiempo: en la etapa final de la República de Weimar y ante un clima político cada vez más radicalizado que se manifiesta también en Tréveris, la inauguración de la exposición nunca se concretó, máxime porque durante la crisis económica el spd se quedó sin los recursos financieros necesarios. Muchos de los objetos previstos para la exhibición, como un busto de bronce de Karl Marx (que el escultor francés Karl-Jean Longuet, bisnieto del homenajeado, entregó al Comité Ejecutivo del spd), permanecen desaparecidos desde la época del nacionalsocialismo. En 1933 los nazis ocuparon la casa. El símbolo político del movimiento obrero alemán se transformó en un lugar desde el cual se expandió la campaña de difamación. El 4 de mayo, un día antes de cumplirse el 115o aniversario de la llegada de Marx al mundo, se instalaron en su casa natal la redacción y la oficina del órgano de prensa nazi para su edición local: el Trierer Nationalblatt6. Después de la Segunda Guerra Mundial, la propiedad es recuperada –gracias a una campaña de cooperación internacional– y devuelta al spd. Como sitio cultural e histórico, la ckm vuelve a adquirir importancia recién en los años 60, en el marco de las luchas del movimiento estudiantil. En 1968, la fes se hace cargo de la casa. Desde entonces, la administra como museo. En 2018, para celebrar el bicentenario del nacimiento de Marx, se produce su reinauguración con una exposición permanente, provista de una concepción completamente nueva tanto desde los contenidos como desde lo estético.

Biografía de Marx. La unidad de la exposición referida a la biografía pone el eje en Marx como ser humano y en su familia. Se aborda su origen en Tréveris y su vida como «apátrida» en el exilio. Por lo general, la narración de la biografía de Marx recorre las etapas de su vida (niñez, juventud, estudios, etc.). La nueva exposición adopta otro enfoque y se aproxima a la historia de Marx a través de los lugares donde vivió entre 1818 y 1883: Tréveris, Bonn, Berlín, Colonia, París, Bruselas, nuevamente Colonia y por último Londres. Viajar por Europa es algo perfectamente acorde con su origen burgués del siglo xix. Sin embargo, los viajes de Marx no son voluntarios, sino el resultado de la persecución política. Esta vida «en la huida» marca la de toda la familia, que debe enfrentar problemas de subsistencia debido a los ingresos siempre insuficientes de Marx, a los múltiples cambios de residencia, a los golpes del destino y al empeoramiento en el estado de salud tanto de Jenny como de Marx. Los distintos paraderos son los puntos de partida de la red transfronteriza tejida por Marx. Encuentra nuevos compañeros de ruta, como Engels, y recibe impulsos intelectuales que influyen en su mirada analítica y crítica de la sociedad contemporánea.

Los visitantes de la exposición perciben las marcas biográficas. En Tréveris, Marx ve la pobreza de la población y experimenta la estrechez del entorno católico. Crece en un hogar judeo-protestante. La educación liberal y los tempranos conflictos con el Estado prusiano generan una mayor conciencia sobre el déficit político imperante, con sectores dominantes que temen cada vez más un giro revolucionario e iniciativas de reformas que quedan relegadas. En Francia e Inglaterra, ve la cara sombría del capitalismo: riqueza para pocos, pobreza para muchos. Pese a su condición de migrante y «apátrida», Marx mantiene una buena red de conexiones personales, aunque suele estar falto de fondos. Su vida representa un claro ejemplo de la situación que atraviesa un perseguido político en el siglo xix, pero también ofrece puntos de anclaje para debatir las causas y los motivos de los desplazamientos forzados globales en el siglo xxi.Obra. La segunda unidad de la exposición está dedicada a la obra de Marx. Presenta al periodista y al científico que explora su entorno mediante la observación y una intensa lectura. El abanico es enorme: Marx aborda cuestiones filosóficas, políticas y económicas de su tiempo, pero también escribe textos sobre antropología, etnología y ciencias naturales. Durante el proceso de observación, lectura, reseña, comentario, escritura, comunicación, elaboración de manuscritos y revisión, Marx (re)produce muchos textos con muchas ideas nuevas. Es el primero que habla de una liberación universal de la humanidad mediante la emancipación del proletariado. Los seres humanos ya no están sometidos como objetos de la historia, sino que se convierten en sujetos capaces de labrar el destino con sus propias manos cuando llegue el momento. Según Marx, esta «autoemancipación» orientada a una sociedad sin clases es el objetivo –científicamente demostrable– de la historia.

Entre la finalización de sus estudios secundarios en Tréveris en 1835 y su muerte en Londres en 1883, se convierte en el Marx que hoy conocemos como crítico de la sociedad capitalista. Su obra no es algo acabado ni coherente, no está libre de contradicciones ni surge de una tarea individual. Sobre todo por su escrupulosa metodología de trabajo, que varias veces lo lleva al borde del fracaso, Marx requiere el respaldo de su mujer Jenny, de su hija Eleanor y de Engels, entre otros. El intercambio epistolar mantenido por Marx y Engels con alrededor de 2.000 interlocutores de todo el mundo se asemeja a una suerte de conferencia internacional7. Las cartas son el modo de interacción con familiares, amigos y compañeros de ruta, pero también son el medio utilizado, por momentos con un lenguaje inquietante, para desenmascarar a las voces críticas.

La obra se transmite a los visitantes a través de los diferentes campos de trabajo: Marx aparece como filósofo, como periodista, como sociólogo y como economista. Este enfoque está basado en una categorización simplista, pero muestra la diversidad, la fragmentación y las contradicciones existentes en su obra tomada como conjunto. Además permite observar, por ejemplo, cómo el interés por cuestiones vinculadas a las leyes del movimiento social se va desplazando hacia la crítica y el análisis del capitalismo. Los principales enunciados de Marx se explican a través del uso de medios interactivos. Para profundizar se recurre a los cuatro campos de trabajo, dispuestos como mesas que recuerdan escritorios. En cada caso se presenta un texto clave. Diferentes referencias sitúan la obra de Marx dentro del contexto histórico: ¿sorprende acaso que en la era de la Revolución Industrial aparezcan escritos como el Manifiesto comunista o El capital? La sala siguiente está dedicada al proceso y los pasos que dan lugar a la obra de Marx, en un mundo sin fotocopiadora, escáner, internet ni traducción automática. En la transición a la tercera unidad, la exposición retoma lúdicamente el nacimiento de Marx como icono.

Impacto. La tercera unidad de la exposición se aboca al impacto de Marx y su obra y recorre una historia que comienza en vida y se extiende hasta nuestros días. Desde un punto de vista crítico, se analiza cómo es posible que de las mismas raíces surjan corrientes políticas y sociales tan distintas: la obra de Marx no solo ejerce influencia en los reformistas socialdemócratas y en los revolucionarios socialistas y comunistas, sino también en intelectuales «no dogmáticos» y en sectores críticos del turbocapitalismo y la globalización en el siglo xxi. De lo que se trata, en síntesis, es de transmitir el múltiple impacto generado en el marco de un contexto histórico cambiante, abordando asimismo las instrumentalizaciones políticas.

En la sala que conduce a la tercera parte de la exposición se encuentra un atractivo especial: el sillón de lectura de Marx, expuesto por primera vez en el museo en 2018. En su casa de Londres, sobre ese asiento, Marx lee innumerables libros, periódicos y revistas, y allí fallece en 1883. El diseño de la exposición introduce el sillón como símbolo: aunque Karl Marx muere, sus ideas siguen viviendo. Su amigo, financista y colega Engels juega aquí un papel clave. Marx deja una obra compleja y fragmentaria, pero Engels atenúa muchas contradicciones y allana así el camino para el avance en el siglo xx.

Dentro de este proceso, juega un papel esencial la socialdemocracia alemana, que surge en el siglo xix y hacia la Primera Guerra Mundial ya se ha convertido en una organización de masas. La muestra destaca su rol en la canonización de la obra de Marx, junto con el de la Internacional Socialista como multiplicadora fuera del espacio germanoparlante. La Primera Guerra Mundial, la Revolución Rusa de 1917 y la revolución alemana de 1918-1919 generan una ruptura, después de la cual los adeptos siguen a grandes rasgos dos direcciones: una «occidental» y otra «dogmática», bajo la influencia de la Unión Soviética. Como consecuencia, el movimiento obrero se divide en una corriente que busca el socialismo por vías democráticas y otro que no descarta la violencia y la dictadura. La exposición también muestra, no obstante, que en el turbulento periodo de entreguerras, entre 1919 y 1939, muchas variantes intermedias se acercan de una manera «no dogmática» a Marx y su obra.

La Segunda Guerra Mundial marca otra ruptura decisiva: la urss se erige como superpotencia junto a Estados Unidos. Tiene el poder y los medios para expandir su esfera de influencia en Europa, Asia, África y América, lo que le permite difundir su visión sobre Marx y su obra. Poco después, la lectura e interpretación marxista-leninista es desafiada a su vez por Mao Zedong.

El impacto adquiere un carácter más polifacético cuando se hace visible sobre el escenario mundial de la Guerra Fría. Con el trasfondo histórico del conflicto Este-Oeste, Marx se globaliza. Agrupaciones completamente dispares pueden tomarlo como referencia y leerlo a partir de su propia realidad. Con los procesos de descolonización emprendidos tanto en Asia como en África y el creciente descontento en América Latina frente a regímenes autoritarios y antidemocráticos apoyados por eeuu, la superpotencia capitalista, las ideas marxistas son adoptadas de manera diferenciada y gozan de una expansión global insospechada. A la luz de la voluntad de poder expresada por la urss y China, se desarrollan entretanto en «Occidente» miradas democráticas de la obra de Marx. La socialdemocracia alemana representa un buen ejemplo de los debates político-partidarios posteriores a 1945. Mientras al spd no siempre le resulta fácil lidiar con una de sus raíces, la recepción de Marx en el espacio social muestra un abanico muy diverso. Y mientras la urss y China se remiten a Marx para legitimar su dominación, en «Occidente» se lo busca para impulsar la crítica a la dominación y a la sociedad capitalista, con el objetivo de lograr la emancipación de los desfavorecidos y oprimidos; por ejemplo, en la década de 1960, cuando los estudiantes encuentran en Marx, Lenin y Mao el pensamiento radicalizado que necesitan. Esta expansión, que conlleva una fragmentación casi inabarcable, queda de manifiesto en la exposición a través de varios ejemplos representativos.Pese a todas las afirmaciones que dan por terminada la herencia de las ideas de Marx tras la caída de la urss y las incontables víctimas de las dictaduras comunistas, la historia no ha terminado. Puede haberse cerrado la etapa de expansión mundial del marxismo-leninismo como base legitimadora de Estados, pero no la obra de Marx en sí. En las dos salas finales, la exposición muestra que Marx sigue «viviendo» de diferentes maneras –y no solamente en China– en tiempos de la globalización. La crisis económica y financiera de 2007-2008 ha modificado la mirada sobre el capitalismo y ha llevado a redescubrir los planteamientos y análisis de Marx, ya considerado un «clásico»: en otros tiempos y con otras preguntas, siempre es posible redescubrirlo8.

El programa de la fes para celebrar el 200o aniversario

Se puede redescubrir a Karl Marx visitando la nueva exposición permanente en su casa natal, pero también mediante el programa de eventos con el que la fes acompaña el aniversario en todo el mundo. Ya en 2016, la fes inició la cuenta regresiva hacia el 200o aniversario del nacimiento de Marx: el 6 de mayo, sus tataranietas Frédérique y Anne Longuet Marx descubrieron en el patio interior del museo un busto de bronce que su padre, el escultor francés Karl-Jean Longuet, realizó en los años 50 en homenaje al autor de El capital9. Al día siguiente, expertos en historia del arte, historia y memoria colectiva, junto con dos artistas, debatieron sobre representaciones de Marx y sobre efigies políticas en general en el contexto de diferentes configuraciones históricas. Luego hubo numerosos eventos en la ckm, dedicados a sus campos de trabajo dentro del periodismo, la filosofía y la economía, entre otros temas. El día del 200o aniversario, la fes inauguró la nueva exposición permanente con la presencia de su presidente Kurt Beck, la presidenta del spd Andrea Nahles, la ministra-presidenta de Renania-Palatinado Malu Dreyer y la familia Longuet Marx; y esa misma jornada, alrededor de 1.100 personas visitaron el museo. Hasta el final del año del aniversario, hay muchas actividades más: un simposio interdisciplinario incluido en el programa del museo aborda las concepciones filosóficas y recepciones líricas del joven Marx, mientras que un congreso sobre historia política indaga acerca de la posición de los sindicatos y una conferencia tiende un puente «Del ‘materialismo histórico’ de Marx a la ‘nueva materialidad’ en la historiografía».En Alemania, a través de sus oficinas regionales y los estados federados, la fes organizó charlas sobre El capital, un ciclo de conferencias relativo al tema «La fe y la duda» (que planteaba preguntas sobre la religión y el ateísmo) y un debate acerca de las relaciones de trabajo en la industria textil, titulado «150 años de capitalismo, de Barmen a Manchester hasta Rana Plaza». El programa global dio comienzo poco después del 199o aniversario del nacimiento con la conferencia «El pensamiento de Karl Marx sobre la justicia distributiva y su relevancia actual», organizada en Buôn Ma Thuột por la oficina de la fes en Vietnam junto con la Fundación Rosa Luxemburgo y la Academia de Ciencias Sociales de Vietnam. Un simposio celebrado por la fes y el Instituto de Historia Alemana en Washington analizó luego a Marx desde una dimensión histórica. Por su parte, un congreso previsto para octubre de 2018, coordinado por la oficina de la fes en Budapest y el Social Theory Research Group, se ocupará de las perspectivas de Europa central y oriental respecto de Marx. En París, Londres y Bruselas, los lugares donde Marx estuvo exiliado, se desarrollaron simposios y una presentación de la nueva exposición permanente. La oficina de la fes en Venezuela, en colaboración con el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos, organizó en mayo de 2018 un cine foro en el que se proyectó y debatió animadamente la película El joven Karl Marx, de Raoul Peck (Francia, 2017). Para octubre hay otros eventos programados en Caracas.

El programa de eventos incluye más de una vez el tema de los desafíos actuales planteados por la digitalización. Lo hace en la conferencia titulada «Capital - Digital. Karl Marx y el futuro del capitalismo en el siglo xxi» (abril de 2018 en Breslavia, Polonia) o a través de los grandes congresos sobre capitalismo digital organizados por la fes (noviembre de 2017 y noviembre de 2018 en Berlín).

Publicaciones y propuestas en internet

Mucha atención concitó también el ciclo de conferencias interdisciplinarias, organizado de manera conjunta por la Academia para la Democracia Social y el Instituto de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad de Bonn. Las diferentes presentaciones sobre uso y abuso de Marx, Marx como icono y Marx desde una perspectiva filosófica, feminista y económica no solo están disponibles como videos, sino que además serán publicadas por la editorial Dietz como una compilación (complementada con otros aportes)10.Otra compilación documentará el simposio realizado en ocasión del mencionado descubrimiento del busto en la ckm. Entre los temas incluidos, allí aparecen las representaciones de Marx en el arte escultórico de la República Democrática Alemana, la estatua de Engels obsequiada a la ciudad de Wuppertal por China, Marx como lugar para la memoria colectiva en Karlovy Vary y Praga, y Marx en el espacio público. Una joya para los bibliófilos es Weltgericht. Dichtungen aus dem Jahre 1837 [Juicio final. Poemas de 1837], que reproduce creaciones literarias de Marx a sus 18 años. El joven autor dedicó los poemas a su padre durante el apogeo del romanticismo tardío. El libro está editado a imagen y semejanza de la libreta original de Marx y, además de la poesía romántica, contiene el primer acto de la tragedia Oulanem y algunos capítulos de la novela humorística Escorpión y Félix11. El libro de bolsillo Gesammelte Volkslieder [Canciones populares compiladas] incluye canciones populares de muchos países de Europa, que Marx recopiló cuando tenía poco más de 20 años para dedicárselas a su prometida Jenny von Westphalen. Entre ellas hay canciones españolas, tomadas de traducciones realizadas por Johann Gottfried von Herder. Los 80 textos atraviesan cómodamente los países y las fronteras culturales y respiran el aire ilustrado que une a los pueblos12. En su número especial sobre Marx, la revista Neue Gesellschaft / Frankfurter Hefte vincula al erudito de Tréveris con temas como ecología, feminismo, cibernética, religión, comunismo y cultura13. La Biblioteca de la fes también se ocupa en su blog del aniversario de Marx14.

Toda la información sobre las actividades alusivas organizadas por la fes está reunida en el sitio web especial del aniversario www.karlmarx2018.de. Allí es posible encontrar fotos de la reinauguración de la ckm celebrada el 5 de mayo de 2018, conocer las nuevas salas de la exposición, echar una mirada futura y también retrospectiva del programa de eventos y obtener datos sobre publicaciones. Para consultar información sobre el museo ckm, se puede visitar su sitio web, www.fes.de/museum-karl-marx-haus/. En las redes sociales se puede acceder al programa del aniversario mediante el hashtag #marx2018 en Twitter, a través de Facebook e Instagram15, un programa tan diverso como la propia fes.