Opinión

Balance aséptico de la primera vuelta en Perú

La primera ronda electoral en el país andino dejó dos candidatos de derecha y muchos interrogantes para el futuro.

Balance aséptico de la primera vuelta en Perú

Pasada la primera ronda de las elecciones generales en el país andino, hay algunos hechos y tendencias consolidadas, aunque se mantiene la incertidumbre acerca del balotaje del 5 de junio entre dos candidatos conservadores: uno que representa mejor la derecha económica, el exbanquero de inversión Pedro Pablo Kuczynski; y quien encarna el extremo de la derecha política, Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), quien cumple una condena de 25 años de prisión por corrupción y crímenes de lesa humanidad.

Acerca de las fuerzas políticas

- Fuerza Popular, la organización política fujimorista, logra más de la mitad de los escaños en el Congreso, 72 de 130: uno de los parlamentarios reelectos anunció que no buscarán consensos con las minorías.

- El congresista más votado es el hijo menor del autócrata. Los analistas en Lima indican que Kenji Fujimori representa el «albertismo» -la línea más dura en la organización política- y recuerda más al padre. Desde su primera campaña electoral en 2011, el congresista se relaciona con los sectores más pobres mediante asistencialismo y regalos de cocinas, bicicletas, etcétera.

- De los 59 congresistas restantes, la siguiente bancada más numerosa es del izquierdista Frente Amplio (20), que podría coincidir –desde la oposición– en al menos un punto de agenda con Acción Popular (5) de centro-derecha. Ambos partidos propusieron renegociar el contrato de exportación del gas de Camisea, el principal yacimiento del país.

- Peruanos por el Kambio (PPK) del candidato Kuczynski ha logrado 18 congresistas. Alianza Popular (la suma del Partido Aprista más el Partido Popular Cristiano, coincidentes en la continuidad del modelo económico y un discurso plano de obras más seguridad ciudadana) obtuvo 5 curules. No es claro si serán oposición a la mayoría fujimorista. El líder de PPK adelantó que si Fuerza Popular aprueba una ley para que los ancianos cumplan su condena en arresto domiciliario, como presidente la promulgará.

- Solo 48 horas después de las elecciones, el expresidente Alan García cogió un vuelo a Madrid luego de anunciar que dejaba la presidencia del Partido Aprista, ante el pobre resultado de su cuarta candidatura presidencial: 5,8% de los votos.

- Aunque el 69 % de los electores peruanos expresaba en marzo (encuesta GfK) que debía cambiar el modelo económico, la suma de los votos de Fujimori y Kuczynski –que ofrecieron la continuidad del mismo– es 60%. Quienes ofrecían algún cambio, Verónika Mendoza (Frente Amplio), Alfredo Barnechea (Acción Popular) y Gregorio Santos (Democracia Directa) llegan juntos a 30%.

Nuevos protagonistas

- Ningún partido político lleva hoy 50.000 personas a la calle. Sin embargo, esa fue la cantidad de peruanos que marcharon por las calles de Lima con el lema «No a Keiko» del 5 de abril, en rechazo al autogolpe de Fujimori en 1992. En otras 15 ciudades del país hubo manifestaciones similares, e incluso peruanos organizaron plantones similares en Helsinski, Sidney, Paris, Río de Janeiro, Buenos Aires y Nueva York, entre otras. La politóloga Carmen Ilizarbe ha destacado «el factor calle» en las elecciones, donde participan principalmente jóvenes informados y que exigen más a la democracia, a diferencia de generaciones anteriores que solo conocieron un país en crisis. Allí se ha expresado, por igual, el malestar hacia el Jurado Nacional de Elecciones que excluyó a algunos candidatos presidenciales pero no aplicó el mismo criterio para todos los que infringían normas similares.

- La psicóloga y congresista por Cusco, Verónika Mendoza, dejará el Parlamento el 28 de julio, seguirá liderando el movimiento Sembrar, que fundó en 2015 en su departamento, y ha anunciado que conducirá el trabajo de la bancada del Frente Amplio, con un rol fiscalizador y de oposición, sea hacia el fujimorismo o a Kuczynski. La dirigente cumplirá un papel novedoso, pues hace 30 años no hay una presencia significativa de parlamentarios de izquierda.

- Los medios de Lima, que en mayoría se opusieron a la candidatura de Mendoza, han cuestionado la satisfacción de la izquierda sobre la presencia que tendrá en el Legislativo: indican que en 2011 Ollanta Humala logró 47 escaños, con apoyo de grupos de izquierda, más del doble que los de hoy; pero es pertinente recordar que el presidente peruano, desde que inició su gestión en 2011, dispensó y se distanció de sus colaboradores de esa orientación política, y no se identificó más con ella. En cuatro años, perdió 19 parlamentarios que dejaron el Partido Nacionalista. El sociólogo Santiago Pedraglio remarca que los 20 congresistas electos del Frente Amplio, sin respaldo de otras formaciones políticas, es el mejor resultado de la izquierda desde 1985.

Dinero y red

Una vez que el candidato presidencial César Acuña, de Alianza para el Progreso, fue excluido de la carrera por entregar dinero en campaña, Fuerza Popular es la agrupación que reportó más dinero recaudado y gastado entre enero y febrero. Uno de sus principales financistas, Jaime Yoshiyama, fue ministro del gabinete Fujimori.

La cantidad de viajes de la excongresista (2006-2011) Fujimori y de actividades con seguidores (bicicleteadas, concursos de hip hop, conciertos de cumbia) da cuenta de un aparato, redes y fondos mayores a los de Kuczynski. El mitin de cierre del fujimorismo tuvo a cuatro de los grupos de cumbia más exitosos y caros, mientras en el de PPK el humorista y animador era un casi desconocido.

Por otro lado, la líder de Fuerza Popular, ha tenido cinco años -desde que perdió las elecciones en 2011- de contactar en las regiones a quienes quisieran ayudarle en el arrastre de votos o poseyeran redes, explicó el congresista Mesías Guevara a la periodista Rosa María Palacios. El resultado es que consiguió la mayor cantidad de votos en 15 departamentos, casi todos los de mayor población electoral, incluida la capital; en tanto que Kuczynski sólo tuvo una victoria en la sureña región de Arequipa.

No hay datos secos, como los expuestos en los párrafos anteriores, para explicar por qué continúa el modelo neoliberal en Perú. Algunos de los ciudadanos de los sectores socioeconómicos más pobres, que quisieran un cambio de modelo, afirman que quienes mandan en el país son los inversionistas y los grupos de poder económico. Ello quizá convierte a las elecciones en un simulacro de democracia, pues no consideran que un nuevo líder político electo logrará que la elite económica deje de ser la decisiva.

El margen de acción para el Frente Amplio, la única formación de izquierda en el Parlamento, es relativamente estrecho en ese poder del Estado dado el peso de la mayoría fujimorista. Coinciden con los pocos parlamentarios de Acción Popular que buscan la renegociación del contrato de gas de Camisea, y coinciden solo con algunos congresistas de PPK en aprobar la ley de unión civil de personas del mismo sexo.

Sin embargo, por dicho partido han sido electos dos políticos experimentados (Manuel Dammert y Alberto Quintanilla) con experiencia previa en el Legislativo; y dos jóvenes congresistas (Marisa Glave e Indira Huilca) tienen a su favor el acceso a los medios de comunicación y elocuencia. El Frente Amplio y su líder Verónika Mendoza podrían tener más cabida en el espacio mediático y en las calles –si surgieran movilizaciones por temas o reclamos específicos- que en la difícil arena del Congreso.


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