Coyuntura

Argelia. Itinerario de una crisis

La opinión pública internacional descubrió con sorpresa, en octubre de 1988, que la República Argelina, cuya activa militancia tercermundista y explícita voluntad socialista la habían convertido en paradigma en las décadas del 60 y 70, oscilaba al borde del abismo. En efecto, el 5 de octubre de aquel año la población salió a las calles a gritar su descontento en forma de furia colectiva y espontánea que presagiaba el fin de una época. Un amplio sector de la juventud desempleada y desesperada empezó por apoyar las huelgas que en días precedentes habían paralizado Argel, la capital. El movimiento se originó como protesta por la degradación constante del poder adquisitivo, pero se convirtió rápidamente en un rechazo masivo al gobierno y sus símbolos, y más de un analista supo ver en estos acontecimientos los síntomas de un mal explosivo que había empezado a minar la sociedad argelina.

Argelia. Itinerario de una crisis