Opinión

Ulrich Siegmund, ¿el hombre más peligroso de Alemania?


septiembre 2026

El candidato de la extrema derecha en Sajonia-Anhalt ha construido cuidadosamente una campaña alrededor de su personalidad y de temas que «unen a la gente». Pero detrás de las sonrisas y las puestas en escena, sigue presente un proyecto identitario y xenófobo que combina el anticomunismo con el aprovechamiento de la nostalgia por la República Democrática Alemana (RDA) y posiciones prorrusas.

<p>Ulrich Siegmund, ¿el hombre más peligroso de Alemania?</p>
Matthias Schrader / AP.

«El hombre más peligroso de Alemania»: el 13 de agosto, el semanario Der Spiegel publicó en su portada este título, acompañado de una foto de Ulrich Siegmund, Spitzenkandidat (cabeza de lista) del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) en el estado de Sajonia-Anhalt.

El domingo 6 de septiembre AfD obtuvo una victoria histórica, situándose ampliamente a la cabeza (con 43,8%) en elecciones marcadas por una elevada participación.

Aunque no hay certeza de que obtenga la mayoría parlamentaria para gobernar (le faltan tres bancas), el partido aún alberga la esperanza de conseguir su primer ministro-presidente regional, es decir, su primer jefe del Ejecutivo regional1. Se trata de un cargo importante en el marco del federalismo alemán: el gobierno regional controla gran parte de la política educativa y de transportes, pero también la policía.

En esta región de 2,1 millones de habitantes, Ulrich Siegmund, un lugareño de 35 años, fue una de las cartas ganadoras del partido de extrema derecha. Seguramente, su personalidad no fue la única motivación del voto, ya que AfD supera ampliamente el 30% de las preferencias electorales en toda la ex-República Democrática Alemana (RDA), pero le permitió al partido reclutar a un gran número de miembros de las filas conservadoras de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), que hasta ahora estaba en el poder.

Siegmund es un ex-militante de la CDU, a la que se unió a los 18 años, en 2008. En 2014, se pasó a AfD y en 2016 ya fue elegido para el Parlamento regional (Landtag) de Sajonia-Anhalt. Mientras tanto, obtuvo sus títulos en mercadotecnia y fundó una empresa de «aromas innovadores para el hogar», Berlin duftet (Berlín perfuma). La empresa es un ejemplo de la producción de estos tiempos, basada en un empaque atractivo: vender fragancias sintéticas baratas como una «innovación».

Esta experiencia es clave para entender al personaje. Al principio muy discreto, Siegmund se dio a conocer al gran público gracias a las redes sociales, que domina a la perfección. Durante la pandemia, sus videos en los que criticaba la política sanitaria del gobierno federal se volvieron virales. Muy pronto, todo le sale bien a Siegmund, quien aprovecha su imagen de yerno ideal, tranquilo y sonriente.

Tras el fracaso en las elecciones regionales de 2021, en las que AfD perdió 3,5 puntos, se convierte en un recurso para el partido. Y, de hecho, tiene una estrategia que no es otra cosa que marketing puro y que recuerda a la de Berlin duftet: vender las ideas reaccionarias y autoritarias de AfD en un empaque «innovador», tranquilizador y atractivo.

«Un tipo normal»

Siegmund recorrió así el estado con su eterna sonrisa en los labios. Le gusta presentarse como un «tipo común y corriente» y habla el mismo idioma que los votantes. «Soy un tipo realmente normal, exactamente como ustedes, del pueblo y para el pueblo», proclamó en un mitin en Quedlinburg, al sur del estado.

Como buen especialista en psicología económica, aprovechó al máximo el fenómeno de la identificación, sin dudar en acumular contradicciones con tal de que cada quien tuviera una razón para reconocerse en su discurso. La campaña de Siegmund, por lo tanto, lo colocó como protagonista, mientras que su discurso siempre se propuso ser «positivo». Así, dice defender la paz, la solidaridad y la esperanza.

Sus críticas al sistema siempre van acompañadas de una promesa de futuro que permite al electorado creer en un mañana mejor. Sus dos lemas principales fueron «Todo es posible» y «Salvar el estado». El candidato nunca entra en detalles. Lo esencial está en otra parte: se trata de hacer creer que el mundo cerrado de los partidos tradicionales, aquel que conocemos y que ha fracasado, puede ser reemplazado por algo mejor. Siegmund vende una nueva mercancía ideal para reemplazar a la adulterada que vende la CDU. Y no importa la naturaleza de esta mercancía política, lo esencial es que resulte atractiva.

Para seducir a este estado, el más antiguo de Alemania, Siegmund, quien nació en 1990 unos días después de la reunificación alemana, ha apostado por la nostalgia de un mundo perdido que pretende revivir, un mundo cuyas esencias la gente conoce bien y que idealiza con facilidad. Por eso, el candidato de AfD recorrió la campaña en una vieja motocicleta Simson de 1975, un modelo de fabricación de Alemania oriental familiar para los mayores de 40 años, es decir, 70% del electorado del estado.

También por eso introdujo en su campaña una fuerte dosis de «Ostalgie», es decir, nostalgia por la RDA, a pesar de que el anticomunismo de AfD impedía que el partido asumiera esa postura2. Esta vez, las banderas de la RDA y de las juventudes del partido dominante, las FDJ, se unieron a las banderas de la República Federal en los mítines donde, por otra parte, Siegmund no dudaba en criticar duramente el «izquierdismo» de la CDU y en mostrarse junto a los miembros de la patronal local…

Detrás del empaque, la misma bazofia de extrema derecha

«Ulrich Siegmund, una de las mejores jugadas de AfD», insistía el diario conservador Frankfurter Allgemeine Zeitung el 31 de agosto pasado. Este título no contradice al del Spiegel: el rey del marketing político ha planeado su éxito. Pero detrás de las sonrisas de pasta dental y la nostalgia por la Alemania oriental, AfD sigue siendo AfD.

Si bien el propio Siegmund no ha sido miembro de organizaciones ultras, no se puede decir lo mismo de su entorno. Algunos de sus colaboradores más cercanos, como el jurista Laurens Nothdurft y su portavoz y mano derecha oficial, Patrick Harr, fueron miembros de una organización juvenil disuelta en 2009, la Heimattreue Deutsche Jugend (HDJ, Juventud Alemana Fiel a la Patria), inspirada en las Juventudes Hitlerianas.

Según Der Spiegel, otros dos colaboradores de Siegmund también fueron miembros de la HDJ. De hecho, la AfD de Sajonia-Anhalt sigue siendo, junto con la del estado vecino de Turingia, una de las más marcadas por los círculos neonazis e identitarios. La extrema derecha tiene una larga tradición de presencia en la región. Ya en 1998, la Deutsche Volksunion (DVU, Unión del Pueblo Alemán), un partido neonazi, obtuvo cerca de 13% de los votos y de los escaños en el Landtag.

Oficialmente, AfD, un partido fundado por un grupo de economistas ordoliberales en respuesta a la política de Angela Merkel durante la crisis de la deuda europea, no se inscribe en esa tradición. Eso es lo que la campaña de Siegmund quiso hacer creer. Pero la realidad es muy diferente: AfD es un partido xenófobo, prorruso, libertario, autoritario e identitario. Las autoridades constitucionales determinaron en 2023 que su fracción en Sajonia-Anhalt era «sin duda de extrema derecha».

Por lo demás, Siegmund no se queda corto a la hora de apoyar a los influencers y youtubers de extrema derecha. Él mismo estuvo presente en noviembre de 2023 en la reunión de la Villa Adlon, en Potsdam, durante la cual AfD escuchó al austriaco Martin Sellner presentar un «plan para la remigración» de las poblaciones extranjeras en Alemania.

Al presentar una imagen sonriente y un aroma cautivador por encima del contenido político, Ullie, como lo llaman sus seguidores, logró venderles a los votantes un empaque. Pero el contenido de la caja sigue siendo el proyecto de entregarles a los herederos del nacionalismo alemán las llaves del estado. Con una ambición que, por su parte, es evidente: hacer de la victoria de Magdeburgo el primer paso hacia la conquista del poder.

Nota: la versión original de este artículo, en francés, se publicó en Mediapart el 6/9/2026 y está disponible aquí. Traducción: Pablo Stefanoni.

  • 1.

    Los resultados preliminares son: AfD, 43,8%; CDU (Unión Demócrata Cristiana de Alemania), 17,2%; SPD (Partido Socialdemócrata), 9,3%; Verdes/Grüne (Alianza 90/Los Verdes), 8,9%; Die Linke (La Izquierda), 8,6%; BSW (Alianza Sahra Wagenknecht), 5,3%; FDP (Partido Liberal Democrático), 2,6%.

  • 2.

    Incluso en un acto partidario terminó cantando el himno de la RDA, lo cual generó una polémica sin consecuencias.

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