La ciudad productiva: el gran momento de la agricultura urbana

El concepto de «ciudad CPUL» reconoce que cada ciudad y cada sitio presentarán un conjunto único de condiciones y presiones contrapuestas que darán la forma final y el alcance de sus paisajes productivos. Se prevé una «economía mixta» de los productores que practiquen la agricultura urbana: proyectos para la comunidad y por la comunidad, a pequeña escala y en gran escala, comercial y comunal, de baja tecnología y alta tecnología (adecuada). En términos generales, será necesaria la producción a escala comercial, si se pretende que la agricultura urbana tenga un impacto cuantificable en la producción de alimentos, mientras que la producción personalizada es muy importante desde el punto de vista social y de cambio de comportamientos. Como se dijo antes, la agricultura urbana no va a satisfacer todas las necesidades alimentarias de una ciudad, y cualquier revisión en profundidad de los sistemas alimentarios urbanos debe tener en cuenta las relaciones entre una ciudad, su región local y más allá.

Desde el presente hacia el futuro de la agricultura urbana

Los acontecimientos de los últimos años han demostrado que las ciudades con vida cultural y económica también tienen un gran deseo y la capacidad de apoyar las ambiciosas propuestas de la agricultura urbana. Si bien estas propuestas generalmente se originan a partir de iniciativas individuales, también es cierto que es necesaria una infraestructura de apoyo para crear sistemas alimentarios urbanos estables y resilientes. Esta es una de las cosas que, por ejemplo, tienen en común Cuba y la ciudad de Nueva York. Podemos ver que la cadena de producción de alimentos en nuestras ciudades depende y varía con las condiciones sociales y económicas y que estas determinarán cuáles de los diferentes tipos de agricultura urbana serán los apropiados.

Con referencia a proyectos ejemplares que ya se están realizando en Milwaukee, Londres y Berlín, nuestro objetivo es ilustrar la variedad y la riqueza de enfoques económicos típicas de cualquier movimiento en transición entre una fase pionera y el establecimiento de normas para la práctica.

Actualmente, los modelos económicos para la financiación de nuevos proyectos de agricultura urbana están convergiendo hacia modelos o bien de empresa social o bien comerciales convencionales, con mercados de alimentos que proporcionan con frecuencia un apoyo crucial para ambos.

Las organizaciones Growing Power en Estados Unidos y Growing Communities en el Reino Unido demuestran las posibilidades de un crecimiento importante y constante de las empresas sociales, si son guiadas por agendas, liderazgo y gestión claros. Si bien está configurada con objetivos un tanto diferentes y menos orientados a la agricultura urbana, la Agrarbörse Ost de Alemania es de carácter similar. Creadas respectivamente en 1993 (Growing Power s.f. b), 1996 (Growing Communities s.f. a) y 1990/1996 (Agrarbörse s.f.) todas ellas promueven sistemas alimentarios locales saludables y sostenibles, con la agricultura urbana como actividad central. Growing Power también desarrolló y persigue ahora activamente una agenda socio-política explícita dirigida al empoderamiento y la igualdad, mientras que Agrarbörse originalmente tenía –y todavía tiene en cierta medida– un objetivo políticoeconómico y más tarde se orientó hacia intereses más sociales y ecológicos.

Se hace evidente una serie de aspectos comunes para la creación de proyectos de agricultura urbana cuando se analizan los modelos de negocio de estas empresas sociales:

  • Todas comenzaron con el acceso a la tierra. En el caso de Growing Power, 0,8 hectáreas de huerto con invernaderos en Milwaukee, y en el caso de Growing Communities, un modesto espacio dentro de un parque de Londres y dos pequeños predios cercanos. Los predios no eran ideales, y necesitaron mucho trabajo para hacerlos productivos. Agrarbörse actuó como una agencia pública para varios proyectos de caridad, lo que a menudo implicaba la construcción o el mantenimiento de sitios públicos.
  • En comparación con las empresas convencionales, cada organización pasó un tiempo prolongado desarrollando y perfeccionando su práctica. Durante más de 10 años, Growing Power desarrolló técnicas de cultivo intensivo y bajo impacto y abrió tiendas de verduras en barrios pobres, como así también un segundo centro en Chicago, extendiendo así la práctica más allá de su base en Milwaukee.
  • Para ser económicamente viable, un proyecto de agricultura urbana necesita arrendamientos estables para el espacio urbano que está ocupando. Agrarbörse está presionando al municipio de Berlín para que se fijen tiempos mínimos de arrendamiento de 12 a 15 años para usos agrícolas urbanos (TUB 2011).
  • Julie Brown, una de las fundadoras de Growing Communities, siempre ha sido firme en que son importantes los rendimientos y las economías en la producción, algo que puede perderse al argumentar a favor de los beneficios sociales y comunales que brindan la agricultura urbana y los proyectos de sistemas alimentarios urbanos. Los informes anuales publicados por Growing Communities dan cuenta de un firme crecimiento de 30% por año en las ventas de su esquema de cajones de verduras orgánicas entre 2005 y 2009 (Growing Communities 2009). Aunque estos porcentajes son altos, las cantidades reales siguen siendo modestas en comparación con los sistemas de cajones de verdura con mayor orientación comercial.
  • En un momento en que costo de los alimentos importados y los salarios de los horticultores son extremadamente bajos, muchos proyectos de agricultura urbana dependerán en cierta medida de las donaciones y el voluntariado con el fin de construir modelos de negocio económicamente competitivos. Es probable que esta situación cambie en el futuro al aumentar los precios de los alimentos. Growing Communities tiene clara su relación con el statu quo al afirmar que «este enfoque de seguir adelante con la creación de una alternativa viable al sistema alimentario actual está en el espíritu de Buckminster Fuller, quien dijo: “Nunca podrás cambiar las cosas luchando contra la realidad existente. Para cambiar algo, construye un nuevo modelo que haga obsoleto el modelo actual”» (Growing Communities s.f. a).