Tema central

Los laberintos de la Revolución Ciudadana en Ecuador

En resumen, la crisis y el sismo han configurado un escenario en el que se profundizó la política pragmática del gobierno en convergencia con el capital privado, a través de varios proyectos estratégicos (dos puertos, dos campos mineros y múltiples créditos), lo que revela un giro hacia una asociación mayor del Estado con el gran capital, para lo cual se retomaron las relaciones con el fmi y la banca transnacional y se reinició una política de apertura comercial. La diferencia con otros países claramente neoliberales es que el Estado sigue siendo protagonista. ¿Será esto un rasgo de un modelo de desarrollo estatal-privado con perspectivas hacia el futuro? Aún no se sabe. La presión de los organismos financieros internacionales está a la orden del día y es evidente que, como sostiene el economista Walter Spurrier, «hay otras iniciativas que quedarán para el próximo gobierno, al que le corresponderá ser más pragmático, trátese de un gobierno continuista o de oposición»9.

Proceso preelectoral

Siendo prioritario el tema económico, el proceso preelectoral entró de lleno en la coyuntura, pues en los meses de julio a octubre las agrupaciones políticas se posicionaron en vistas a la lid presidencial y parlamentaria de febrero de 2017. En las diversas corrientes –la oficialista, la de derecha y la de centroizquierda– se situaron los líderes que disputaban el liderazgo. En la primera, la disputa se dio entre Jorge Glas y Lenín Moreno, mientras que en la derecha la disputa es entre Jaime Nebot y Cynthia Viteri, del Partido Social Cristiano (psc), por un lado, y Guillermo Lasso de creo, por el otro. En la centroizquierda se posicionó el general Paco Moncayo.

«¡A rey muerto, rey puesto!» es la frase típica sobre los gobernantes que son sustituibles en el poder, pero ese no es el caso de Correa. El capital político de Alianza pais se acumuló en la figura del actual presidente durante una década y su liderazgo se afirmó no solo en una corriente de descontento ciudadano contra la partidocracia, sino también en un proceso inédito de concentración del poder en el Ejecutivo, el Legislativo, el Judicial, el Electoral y el de Control, así como en el movimiento Alianza pais, una estructura piramidal y electoral tejida desde el Estado y controlada desde arriba. Todo esto convirtió al presidente en un personaje casi imprescindible; sin embargo, dada la prohibición de la reelección, cualquier posibilidad pasaba por una reforma de la Constitución.

La oposición vio en ello una oportunidad para exigir la consulta popular, de forma que el «No» uniera a las fuerzas contrarias al gobierno para impedir una enmienda constitucional que facilitara la reelección. Pero el movimiento gobernante hizo una maniobra y optó por reformar la Constitución sin acudir a la reelección inmediata. El propio Correa se pronunció en el sentido de que no se presentaría: «El país debe descansar de mí y, sinceramente, yo también debo descansar un poquito del país»10.

Con ello se evitó una nueva confrontación con la oposición. Con las nuevas reglas de juego, el sector gobernante se vio ante la necesidad de escoger su candidato para 2017: Correa y su círculo gobernante apostaron por Glas, el actual vicepresidente, quien ha sido una pieza clave en el núcleo duro del sector «pragmático», el «brazo derecho» de Alianza pais. Este círculo, bajo la conducción de Correa, ha ido concentrando el poder detrás del trono y ha tomado las principales decisiones en el Estado, especialmente sobre las áreas estratégicas, mediante el ordenamiento de las leyes que se debaten en el Legislativo y el control de la Justicia luego del referéndum constitucional de 2011. Además detenta el poder en la maquinaria mediática del régimen, ya que nombra al personal directivo de los organismos de control e incluso afirma una dirección vertical de Alianza pais, bajo la mano dura de su operadora Doris Soliz.Glas es un cuadro técnico sin mayor carisma, que ha ido ascendiendo en el poder con el beneplácito de Correa por su eficacia para atraer inversiones y hacer negocios con la República Popular China. Desde al menos un año atrás está en las pantallas promovido por la publicidad gubernamental y en abril fue encargado de coordinar la reconstrucción en la Costa, una vitrina donde debía mostrar su capacidad ejecutiva. Los resultados arrojados por las encuestas no le alcanzaron para posicionarse como el candidato capaz de garantizar una victoria ante los candidatos de derecha, pero sí para ser elegido nuevamente como candidato vicepresidencial.

La candidatura presidencial recayó entonces en Lenín Moreno, quien ocupó la vicepresidencia en los primeros mandatos de Correa (2007-2014) y dejó una imagen positiva por su labor hacia personas con discapacidad, valorada tanto dentro del país como en el exterior, a punto tal que fue nombrado por la Organización de las Naciones Unidas (onu) como enviado especial de ese organismo para Discapacidad y Accesibilidad. Además, tiene formación en administración pública en la Universidad Central, centro de estudios donde participó en las filas de la izquierda. Luego de sufrir un accidente que le provocó una discapacidad, se convirtió en un motivador profesional y escribió diez libros de animación para grupos y empresas.

Moreno ha tenido dos ventajas que han catapultado su popularidad: por una parte, su liderazgo en la política social, campo destacado de la gestión del gobierno, y por otra, su carisma. Es un personaje que despierta simpatías de los votantes más allá de los partidarios convencidos de Alianza pais y aparece como un cuadro político conciliador, con un estilo diferente del liderazgo confrontativo de Correa. Por ello, no es de extrañar que en todas las encuestas alcance al menos 40% de intención de voto11, lo que le permitiría –si no hay novedades en el camino– ganar las elecciones.

Hay que señalar que detrás de esta pugna está el lugar que ocupan estos dos personajes en el aparato del régimen. Y allí es evidente el poder de Glas en la coordinación de los sectores estratégicos –electricidad, comunicación, petróleo, minería–, perla de la corona del Estado ecuatoriano. Si hay alguna fuente de poder económico y político en Ecuador, manzana de la discordia de las elites rentistas en los últimos 50 años, es precisamente el área de los sectores estratégicos, en la que hoy se encuentra asentado Glas. Pero pese a la voluntad de Correa, la popularidad de Moreno es notoria. Y ya desde hace rato se vienen moviendo las fichas en Alianza pais: aparecieron actores que estaban formando una nueva constelación en torno de Moreno: activistas, legisladores, alcaldes, ministros y organizaciones sociales intentaron desertar silenciosamente del control férreo de Correa y configurar una coalición algo diferente de la que promovía el presidente. Pero poco lograron estos actores hasta que el propio Correa y el aparato correísta decidieron el binomio para febrero de 2017. Alianza pais sabe que no puede arriesgar su continuidad y necesita cuidarse las espaldas; un triunfo de la oposición le puede costar caro, pues la derecha –ya lo ha demostrado en Argentina y en Brasil– regresa afilando sus colmillos, lista para deshuesar al grupo gobernante. Por ello, Correa cedió la candidatura a Moreno, siempre que Glas fuera el candidato a vicepresidente, tal como se confirmó en la convención de Alianza pais de inicios de octubre.

  • 9.

    W. Spurrier: «Mr. Dolarización» en El Universo, 17/7/2016. Steve Hanke, un gurú que estuvo detrás de la dolarización, aplaudió que esta se mantenga pero advirtió que las políticas públicas del gobierno referidas al control sobre el sector financiero, a las inversiones y el comercio internacional son contrarias a la dolarización y traerán malos resultados. Alberto Dahik, ex-vicepresidente y autor de las reformas de los años 90, propuso un paquete de medidas dirigidas a retomar la liberalización de la economía y el sector financiero, privatizar las empresas públicas, restringir el gasto fiscal y desregular la economía. W. Spurrier: «Respiro en agosto» en El Universo, 14/8/2016; César Augusto Sosa y Mónica Orozco: «Alberto Dahik presenta un plan liberal de 18 meses para superar la recesión», entrevista en El Comercio, 3/8/1016.

  • 10.

    «Correa admitió que está cansado de ser presidente de Ecuador» en Panam Post, 25/5/2016.

  • 11.

    «Entre el 53% y 54% quieren un presidente con ‘mano dura’, según Informe Confidencial», cit.