Coyuntura

Lenín Moreno: ¿un punto de inflexión para Alianza País?

Algo similar a lo descrito sucede con Pachakutik, que se ha caracterizado frecuentemente por su flexibilidad asociativa. Aunque durante la primera vuelta se sumó a la coalición que impulsó la débil candidatura socialdemócrata de la id, para el balotaje fraccionó su apoyo entre Lasso y Moreno. Hoy, alejados de la coalición inicial, ciertos sectores se han acercado ya a ap y dejaron a la frágil id sin posibilidad de alianza. Su futuro accionar es impredecible, ya que responde a coyunturas y acuerdos ocasionales. Otras dos fuerzas más, que encajan en el concepto tradicional de populismo, están presentes en la Asamblea: el Partido Sociedad Patriótica y Fuerza Ecuador (antiguo Partido Roldosista Ecuatoriano). Ambas, aunque en su momento tuvieron cierto protagonismo, resultan hoy irrelevantes incluso como comodines políticos, con una representación de 2%.

En definitiva, el gobierno entrante de ap enfrenta desafíos complejos tanto en su relación con la sociedad civil como en la esfera de las relaciones políticas, intra- y extrapartidarias. Afrontarlos requerirá de un profundo proceso de reestructuración interna que demanda organicidad, mecanismos de democracia interna, canales de resolución de conflictos y apertura de amplias instancias de debate. Deviene un imperativo del sistema político ecuatoriano superar las dinámicas personalistas, no solo por los efectos negativos que tienen sobre el sistema democrático en general, sino también porque ni el oficialismo ni la oposición cuentan con figuras capaces de sostenerlas.

La Asamblea, para construir legitimidad, deberá mejorar su relación con la sociedad civil ampliando espacios de opinión y discusión con diversos sectores respecto de los temas y leyes a discutirse, puesto que, según el informe Latinobarómetro 2016, quienes afirman tener «poca» o «ninguna» confianza en ella suman 64%, en contraste con 49% que arrojó la misma encuesta en 2013.

Tensiones socioeconómicas

Más allá de los límites e inconsistencias del proyecto impulsado por ap, su comprensión de la política social como un área prioritaria marcó una diferencia en el país. Su propuesta discursivo-programática se fundamenta en un enfoque de derechos. Son objetivos centrales la reducción de la pobreza y la construcción de una sociedad más igualitaria, desde una perspectiva que aspira a modificaciones estructurales, bajo la directa responsabilidad del Estado 10.

En este sentido, desde la asunción del gobierno en 2007, la inversión en gasto social se fue incrementando significativamente en el país. Para 2016, el presupuesto asignado al sector es casi cuatro veces mayor al de nueve años atrás. En relación con el pib, ha sido el doble de lo que invertían otros gobiernos y pasó de un máximo de 4,5% a 9,4% 11, distribuido entre cuatro áreas de intervención prioritarias: educación, salud, bienestar social y desarrollo urbano y vivienda.

Es posible afirmar que parte del éxito electoral de ap responde a una legitimidad de gestión favorable a la garantía de los derechos mencionados. Según datos de Latinobarómetro, entre 2007 y 2013, en promedio 79% de los entrevistados aprobaban la gestión del gobierno de Correa. Asimismo, si en 2005 solo 11% de la muestra pensaba que el país estaba progresando, esta cifra aumentó durante la década de ap hasta un notable 77% en 2013. Sin embargo, cabe precisar que ambos resultados caen significativamente para 2016, a 40% y 31% respectivamente, lo que evidencia un giro en la percepción social respecto del gobierno.

En términos generales, la Revolución Ciudadana destaca entre sus principales logros la reducción de la pobreza –ya sea medida por ingresos (14,7 puntos porcentuales entre 2006 y 2016), por consumo (13,5 puntos porcentuales entre 2006 y 2014) o por necesidades básicas insatisfechas (13,5 puntos porcentuales entre 2008 y 2016)–, así como el mejoramiento e incremento de infraestructura y ampliación de la cobertura en salud, educación y seguridad social 12. A la par, de 2006 a 2016 el coeficiente de Gini se redujo de 0,540 a 0,466. Para estos logros, según el gobierno, fue fundamental la reforma tributaria como mecanismo de redistribución, así como la reforma respecto de la participación estatal en los beneficios petroleros.

Todas las cuestiones mencionadas han sido material de campaña. Si en la dimensión política Moreno buscó, con su discurso electoral, marcar diferencia respecto de Correa, es en la cuestión social donde se afirmó en la continuidad y prometió proteger, ampliar y mejorar lo alcanzado. En consecuencia, la oferta de ap apunta a mantener la inversión social. En su plan «Toda una vida» recoge las principales políticas en las áreas de niñez, juventud, vivienda, empleo y subsidios en formato de transferencia económica 13. A su vez, ofrece también mantener la inversión en infraestructura social.

En medio de un proceso electoral sin debate, en el que primaron las descalificaciones por sobre las propuestas sustanciales, los ambiciosos planes de Moreno omiten las fuentes de financiamiento. Un tema no menor, considerando la disyuntiva que enfrentará entre la necesidad de consolidar una política social sostenible y las condiciones y proyecciones económicas de un país dolarizado como Ecuador, dependiente de la exportación de materias primas para sostener su base monetaria. Se plantea así el principal desafío para el siguiente gobierno que es, además, una herencia de la actual administración: la liquidez.

Las ofertas reiteradas en campaña, como sostener la inversión, triplicar el Bono de Desarrollo Humano (bdh), así como crear 40 universidades técnicas, duplicar la asignación económica a la tercera edad, incrementar la pensión y el seguro social campesino, incorporar el trabajo doméstico a la seguridad social, construir 325.000 viviendas, otorgar 20.000 créditos para emprendimientos juveniles, entre otras, no especifican la fuente de los fondos para su realización efectiva. Un asunto fundamental, tomando en cuenta que el año 2016 cerró con un déficit fiscal de más de 6.000 millones de dólares 14, que equivalen a 6,3% del pib, y con una deuda agregada (externa e interna) que, para febrero del presente año, representa 39,6% del pib 15.

  • 10.

    Existen varios documentos programáticos para conocer la propuesta de ap. Además de los Planes Nacionales de Desarrollo, uno de los más significativos es el que se enfoca en la estrategia para la erradicación de la pobreza. Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo y Secretaría Técnica para la Erradicación de la Pobreza: Estrategia Nacional para la Igualdad y la Erradicación de la Pobreza, Quito, 2014, disponible en <www.planificacion.gob.ec/wp-content/uploads/downloads/2015/05/Estrategia-Nacionalpara-la-Igualdad-y-Erradicaci%C3%B3n-de-la-Pobreza-Libro.pdf>.

  • 11.

    Ministerio Coordinador de Desarrollo Social: Informe de desarrollo social 2007-2017, Quito, 2017, disponible en <www.desarrollosocial.gob.ec/wp-content/uploads/2017/03/libro_social-2007-2017.pdf>.

  • 12.

    Según datos oficiales, en educación se ha universalizado la tasa neta de asistencia a educación general básica y se ha incrementado la tasa neta de asistencia a bachillerato en 20 puntos porcentuales. En cuanto a seguridad social, la afiliación de la pea pasó de 26,1% en 2006 a 42,1% en 2016. Además, en la dimensión de hábitat, vivienda y ambiente sano, el déficit cuantitativo pasó de 21,2% en 2009 a 12,3% en 2016; mientras que el acceso a servicios de saneamiento pasó de 49,1% en 2006 a 61,9% en 2016. Para conocer más cifras, v. Ministerio Coordinador de Desarrollo Social: ob. cit.

  • 13.

    «Este es tu plan para toda una vida», video disponible en <www.alianzapais.com.ec/tag/plan-para-toda-una-vida/>.

  • 14.

    Subsecretaría de Financiamiento Público: «Deuda pública del sector público del Ecuador»,28/2/2017, disponible en ec/wp-content/uploads/downloads/2017/03/deuda-sector-p%c3%9ablico-del-ecuador_febrero2017.pdf>.

  • 15.

    A esto se agregan operaciones no contabilizadas en los boletines oficiales de deuda pública, como las ventas anticipadas de petróleo o el endeudamiento contraído con el Banco Central a través de la compra de bonos emitidos por el Ministerio de Finanzas. Entre septiembre de 2014 y diciembre de 2016, el saldo de los créditos del Banco Central al fisco aumentó en 4.244 millones de dólares y en los dos primeros meses de 2017, en otros 984 millones de dólares. Para más información, v. Augusto de la Torre y José Hidalgo Pallares: «La trampa que asfixia a la economía ecuatoriana», Corporación de Estudios para el Desarrollo, Quito, 3/2017.