Tema central

La Unión Europea como actor global Políticas de defensa, paz y soft power

Su gabinete está compuesto por funcionarios de la Comisión con amplia experiencia y uno de ellos es su jefe de gabinete. Mogherini trabaja intensamente con otros comisarios del grupo especializado en política exterior y tiene buenas relaciones laborales con el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, y con el presidente del Consejo, Donald Tusk. Esta forma de trabajo tiene especial relevancia para los componentes de soft power de las relaciones exteriores de la ue, ya que la Comisión maneja un presupuesto considerable a través de la Dirección General de Cooperación Internacional y Desarrollo.

Mogherini le asignó al Parlamento Europeo un rol de «socio especial». Esto se acordó con el entonces presidente del Parlamento, el socialdemócrata alemán Martin Schulz, y se ve reflejado en la participación regular en las reuniones de la Comisión de Asuntos Exteriores y en el anuncio de la reactivación de la antigua Comisión Especial dedicada a debatir informaciones confidenciales.

Un nuevo equilibrio entre valores e intereses: la Estrategia Global

En vistas del cambio radical en las condiciones de la política nacional e internacional, la ue decidió emprender una revisión fundamental de la estrategia de Solana de 2003. Luego de un año de preparación y un proceso de consulta público, la alta representante presentó al Consejo Europeo la nueva Estrategia Global a fines de junio de 2016.

La presentación ante el Consejo se realizó en un momento pésimo, ya que fue inmediatamente después del referéndum británico sobre el «Brexit», y eso no ayudó a que el mensaje resonara con más amplitud en el público y a que se llevara a cabo un debate profundo entre los jefes de Estado y Gobierno presentes. A pesar de las circunstancias, Mogherini decidió seguir con el cronograma estipulado y lo fundamentó con las siguientes palabras: «En tiempos difíciles, una Unión fuerte es aquella que piensa de manera estratégica, la que comparte una visión y actúa conjuntamente. Y esto es aún más cierto tras el referéndum británico»6.

Más allá de las críticas, en principio justificadas, a los documentos estratégicos, cuya esencia y efectos recién se podrán ver luego de su implementación, los expertos están de acuerdo en que se trata de un documento que puede promover el debate y ayudar a ejecutar los cambios. Contra lo que tal vez podría esperarse, la estrategia no empieza con un análisis de las amenazas reales y potenciales en la política nacional y exterior. Este tema ya se había tratado antes de la publicación de la estrategia en un documento especial titulado «La ue en un entorno global cambiante. Un mundo más conectado, conflictivo y complejo»7. En comparación con la estrategia de seguridad europea (ese) de 2003, esta nueva estrategia parece más modesta en sus pretensiones, parece tener más claras sus limitaciones y es más precisa en los detalles de los siguientes pasos a seguir. Establece prioridades regionales con los países vecinos sin renunciar a las demandas globales. Tiene una base fuerte en la Realpolitik y una descripción más precisa y sincera de los intereses que la de 2003; sin embargo, no cuestiona los valores de la política exterior y de seguridad europea: «Nuestros intereses y nuestros valores van de la mano. Redunda en nuestro interés promover nuestros valores en el mundo. Al mismo tiempo, nuestros valores fundamentales están integrados en nuestros intereses. Los intereses vitales que guían nuestra acción exterior son la paz, la seguridad, la prosperidad, la democracia y un orden mundial basado en normas»8.

El documento tiene en cuenta que las fronteras entre la seguridad nacional y la exterior se están borrando progresivamente. Ante la conciencia de la sociedad de las amenazas existentes, no tiene miedo en resaltar repetidamente los intereses de la Unión y los deseos de sus ciudadanos (intereses sociales, necesidad de seguridad, etc.). Este no era tanto el caso de la estrategia de seguridad europea de 20039

La Estrategia Global de la ue está compuesta por cinco campos de acción (niveles de ambiciones) relacionados con:- la seguridad de la Unión; - la estabilidad estatal y social de los países vecinos en el este y el sur;- el mantenimiento de un criterio integral en los conflictos y crisis;- la creación de reglas regionales cooperativas y estables;- estructuras de gobernanza global adecuadas al siglo xxi.

Teniendo en cuenta los cambios en favor de una forma de hacer política más orientada a la Realpolitik, el documento contiene aspectos relacionados a la seguridad y la defensa que hasta ahora habían quedado desatendidos (parte 1). El leitmotiv para esta parte del documento es la «autonomía estratégica», y el criterio metódico para alcanzar los objetivos se describe como «pragmatismo con principios». En comparación con la diferenciación clara de la estrategia de seguridad europea en cuanto a objetivos y criterios relacionados con políticas de seguridad y defensa, la parte 3 (criterios integrales para conflictos y crisis) trata sobre una estrategia de soft power más evolucionada que la que ya se había comenzado a implementar de manera exitosa en 2003. La estrategia actual pone menos énfasis en la promoción de la democracia y más en garantizar estabilidad a través del fortalecimiento de la resiliencia de las sociedades y los Estados. Se presentan como argumentos en favor de un cambio de estrategia los fallidos intentos de «cambio de régimen» de la política exterior de eeuu, así como experiencias propias en este ámbito político.

Para los procesos de búsqueda de soluciones a las crisis se propone un «enfoque a medida», cuya esencia se basa en la inclusión de todas las partes del conflicto y la participación de la ciudadanía, que a menudo es la única parte (y la más numerosa) que tiene un interés serio en implementar estructuras sostenibles que promuevan la paz10.

En resumen, los expertos y observadores concuerdan en que la Estrategia Global cumple su cometido y cambia la política exterior de la Unión en vistas de los múltiples desafíos que plantea el actual escenario geopolítico y de la política interior. Las instituciones de Bruselas tomaron rápidamente las medidas necesarias para poder implementar la estrategia. El Consejo Europeo presentó a mediados de diciembre de 2016 un paquete de medidas para su aprobación, cuyos tres temas centrales eran: