Tema central

La «posverdad» en el plebiscito por la paz en Colombia

Pese a que Santos llegó al poder con un programa santista, una buena parte de la opinión pública tiene la imagen de un presidente traidor. Los logros de su mandato, no solo la paz, sino los avances en el área social, son deslegitimados en gran parte por la propaganda del Centro Democrático (cd).

El gobierno y su argumento de la paz imperfecta

A pesar de la insistencia de Santos en que la paz buscada no es la perfecta, sus contradictores aseguran que el presidente lo considera el mejor acuerdo. Sobre este punto, tanto los negociadores como el mismo presidente insistieron en sus discursos en que no existe un acuerdo perfecto, pero en La Habana se trató de negociar el mejor acuerdo posible.

Humberto de la Calle, jefe negociador, insistía: «La firma de un acuerdo de paz no es un salto al vacío. Seguramente el acuerdo logrado no es un acuerdo perfecto»15. Y agregaba: «Estamos trabajando cada vez con mayor intensidad en La Habana con el único propósito de alcanzar el mejor acuerdo de paz para Colombia. Igualmente, hemos dado comienzo a lo que yo he llamado la maratón pedagógica, con el objetivo de informar de manera neutral a los colombianos sobre lo acordado hasta ahora»16.

Por su parte, Santos, en múltiples discursos y declaraciones, aseguró que todo proceso de paz «es imperfecto por definición», pues una negociación necesariamente consiste en un intercambio de puntos de vista opuestos. Es así como reiteraba: «Pero creo que es la paz posible. Y yo siempre he dicho: hay que buscar el máximo de justicia que nos permita la paz. Entonces, creo que realmente llegamos a ese punto de equilibrio»17. La argumentación del «No» tuvo como bandera la supuesta entrega del país a las farc por parte de Santos y su desinstitucionalización. El ex-presidente conservador Andrés Pastrana llegó incluso a afirmar que el acuerdo representaba un «golpe de Estado». Mediante un comunicado del cd, Uribe insistía: «Nuestra preocupación es con la agenda del socialismo del siglo xxi de Venezuela, que es la agenda de las farc y que infortunadamente está en cuerpo presente en los acuerdos de La Habana. Las farc empezaron en el marxismo leninismo y terminaron en el castrochavismo»18.

El estudio «Intensa ‘guerra’ por el plebiscito en Twitter» muestra hasta qué punto el debate en las redes sociales fue más pasional que racional. El análisis hecho durante un periodo de 30 días mostró que: «[m]ientras Uribe publicó 57 tuits apoyando el rechazo al plebiscito, Santos parece no haberle dado prioridad, al menos por su cuenta de Twitter, ya que solo publicó seis mensajes en esa red social. Por su parte, el líder máximo de las farc ni siquiera escribió un solo tuit, lo que confirma que las farc no tienen en su agenda hacer campaña por la refrendación del acuerdo»19. Los tuits más populares del ex-presidente Uribe exponen el llamado a las emociones negativas. Entre los tuits más seguidos, encontramos que el 7 de septiembre de 2016 el ex-presidente Uribe tuiteó: «Nuestra contradicción No es con los del Sí, es con acuerdos del Gob.-farc para imponer agenda Socialismo Siglo xxi», y logró 1.796 retuits y 1.576 «me gusta». El 18 de septiembre de 2016 hacía referencia a la traición del presidente Santos: «¿Cómo confiar en el Pte. Santos que siempre nos ha mentido? ¡Votemos No en el plebiscito para defender a Colombia!», y obtuvo 1.752 retuits y 1.190 «me gusta». Los temas de impunidad o el aumento de los impuestos también estuvieron presentes en los mensajes; el 23 de agosto, Uribe afirmaba: «Preparados para enfrentar el acuerdo final de impunidad, sabemos el afán del Gbno. para imponer más impuestos después del plebiscito».

El análisis de estadística textual muestra que los discursos del «No» centraron su mensaje en el campo semántico del miedo, la guerra y el comunismo. Es así como las palabras más utilizadas por estos líderes fueron: «guerra», «terrorismo», «impunidad», «delitos», «masacres», «narcotráfico», «atroces», «violación», «chavismo», «Venezuela» y «lesa humanidad». Al tema de la guerra se sumó el discurso del miedo frente a la posibilidad de que las farc llegasen al poder y a que, de ese modo, Colombia se convirtiera en «una nueva Venezuela».

Pero el discurso del miedo incluyó temas aún más inverosímiles, como afirmar que el presidente Santos tenía afinidades con el modelo de Hugo Chávez: «El actual presidente, que fue ministro tres años y medio en nuestro gobierno, aparecía como la voz más radical en América Latina contra la tiranía. ¿Cuál es mi frustración? Que hoy aparece como el gran amigo de la tiranía. Entonces, al ver el fracaso de la tiranía, yo siento pánico por el riesgo de Colombia de seguir ese camino»20.

En varios de los discursos, Santos ha relatado cómo fue su intercambio en Santa Marta el 10 de agosto de 2010 con el presidente Chávez, en el encuentro que dio lugar al restablecimiento de las relaciones con Venezuela y Ecuador. El mandatario colombiano, en un conversatorio con el sector privado, recordó las palabras que le dijo a Chávez en Santa Marta:

Mire, usted y yo nos hemos dicho hasta de que nos vamos a morir, hemos sido enemigos. Usted no cree en lo que yo pienso y creo, y yo no creo en lo que usted piensa y cree, yo nunca me voy a volver un revolucionario bolivariano. Y usted nunca se va a volver un demócrata liberal como lo soy yo, pero podemos convivir para el bien de nuestros pueblos, del pueblo venezolano y del pueblo colombiano, tenemos muchas cosas por las cuales podemos trabajar juntos, entre ellas la paz. Y nos dimos la mano, y eso cambió 180 grados la situación con Venezuela, y después sucedió lo mismo con Ecuador.21

Para Santos, esta conversación le abrió la puerta para mejorar también las relaciones con los demás gobiernos de izquierda.

La argumentación del miedo: del castrochavismo al cambio de modelo económico

La argumentación del «No» difundida en redes sociales mezcló falsas noticias que rápidamente se viralizaron con temas más complejos propios de la negociación en el campo de la justicia, el narcotráfico o la participación política de las farc. Entre las múltiples fake news, se afirmó que el gobierno estaría ofreciendo a los guerrilleros, una vez desmovilizados, un salario mensual de 1.600.000 pesos (aproximadamente 550 dólares), que los pensionados iban a ser sujetos de imposición fiscal para pagar los costos de la paz o que dentro del acuerdo se estaba incluyendo la «ideología de género». Sin embargo, como ya hemos señalado, un análisis de estadística textual confirma que el concepto «ideología de género» no se encuentra en las 297 páginas del documento. Entonces, ¿de qué se habla en el acuerdo? De un total de 111 repeticiones, la palabra «género» tiene diferentes acepciones. Desde un amplio enfoque, se estipula la participación de la mujer en el desarrollo económico, político y social, así como la protección de todos aquellos grupos que han sido victimizados. El acuerdo planteaba la eliminación de cualquier forma de discriminación y valora a la mujer como sujeto político22.

  • 15.

    Juan Gabriel Vásquez: «‘Ingreso de farc en política exigirá más a los partidos’: De la Calle» en El Tiempo, 23/8/2016.

  • 16.

    Declaración de De la Calle, 6/8/2016.

  • 17.

    Palabras del presidente Juan Manuel Santos en la firma del decreto del Día Nacional de Libertad Religiosa y de Cultos, 4/7/2016.

  • 18.

    Comunicado de prensa del cd, 2/9/2016.

  • 19.

    Fabio Posada: «Intensa ‘guerra’ por el plebiscito en Twitter» en ColombiaCheck, 29/9/2016.

  • 20.

    Prensa cd, 13/7/2016.

  • 21.

    Palabras del presidente Juan Manuel Santos en el conversatorio «El sector privado de cara a la construcción de paz», 15/9/2016.

  • 22.

    M.F. González: «¿Por qué se confunde ideología de género con equidad de género?» en El Tiempo, 11/11/2016.