Tribuna global

La Gran Marcha china hacia el oeste El megaproyecto de la nueva Ruta de la Seda

Pero el peso económico de China seguía aumentando y rápidamente rebasó el peso político que el país tenía en el sistema internacional. Por eso, desde hace más de una década, existen reclamos de que China asuma mayores compromisos en la arena global. Una de las voces atentamente escuchada también en Beijing fue la de Robert Zoellick, el representante de Comercio del gobierno de George Bush (2001-2005), quien había completado las negociaciones para la integración de China a la Organización Mundial de Comercio (omc) y posteriormente fue presidente del Banco Mundial. Zoellick criticó a la República Popular por ser un actor internacional «reacio» y pidió que asumiera las responsabilidades internacionales que le correspondían.

Durante el mandato del presidente Hu Jintao (2002-2012) hubo indicios de que China había empezado a jugar un rol internacional más activo y proactivo, sobre todo para asegurar sus inversiones e intereses comerciales en el extranjero, así como para garantizar el suministro de energía y de materias primas12. Pero recién con Xi Jinping el país abandonó su actitud discreta y pasiva y empezó a definirse abiertamente como gran potencia moderna, cuya fuerza se basa en su poder económico y militar. El nuevo discurso hace referencia a la idea del «rejuvenecimiento» y anuncia la realización del «sueño chino» de ser nuevamente un país glorioso y superar de una vez por todas la «humillación nacional».

Hacia una política exterior proactiva

En contraste con la etapa anterior, China hoy no solo ofrece participar activamente en la búsqueda de respuestas a problemas internacionales, sino que propone facilitar y liderar la consecución de soluciones. En varias oportunidades Xi Jinping ha subrayado que el mundo necesita un orden más racional y más justo y que su país está preparado para asumir un rol protagónico para lograrlo. En el Foro Económico de Davos de este año, Xi Jinping anunció que China está dispuesta a defender el proceso de globalización y a asumir un papel protagónico en su futura configuración. Con cada vez mayor frecuencia, los dirigentes chinos ofrecen «soluciones chinas» para cualquier problema internacional, tal como últimamente para estabilizar los esfuerzos globales relacionados con el cambio climático, después de la salida de eeuu del Acuerdo de París.

Sin embargo, esto no significa que China tenga la intención de abandonar el orden internacional actual o que quiera desplazar a los actuales actores dominantes. Hace años, China está ampliando sistemáticamente su participación en organismos multilaterales, especialmente del sistema de la onu. La República Popular es el tercer mayor contribuyente al presupuesto de la onu y el segundo en operaciones de mantenimiento de la paz. Además, tiene un expediente muy bueno de acatamiento de decisiones del g-20. También se le reconoce haber hecho contribuciones importantes para superar las crisis financieras internacionales de 1997 y 2008.

Ya que el gobierno chino es consciente de que no inspira confianza en la comunidad internacional, procede de manera cautelosa tratando de no parecer dominante. Usualmente, evita asumir la posición de mando o un rol demasiado visible. En resumidas cuentas, China está ampliando su presencia en las instituciones y estructuras internacionales, de manera constante, discreta y respetando las reglas. A esto se agrega que, en contraste con eeuu, no se ha perfilado como poder militar y ha evitado intervenciones militares fuera de sus fronteras13.

Por otro lado, China considera que la comunidad internacional le deniega el reconocimiento de sus contribuciones, logros y necesidades. En la visión occidental del mundo y de las relaciones internacionales, las preocupaciones chinas son prácticamente inexistentes, aunque desde la perspectiva china haya muchas razones para estar preocupado. Del tamaño del país se derivan riesgos que requieren medidas de precaución. China tiene una frontera marítima de 14.500 kiló-metros y una frontera terrestre de 22.457 kilómetros; colinda con 14 países y mira otros seis a través del mar. Varios de los vecinos constituyen un riesgo latente, como Indonesia por los avances del islamismo, o un riesgo actual, como Afganistán por el agravamiento de la guerra, para mencionar solo dos ejemplos14.

Teniendo en cuenta el panorama de riesgos y amenazas en sus alrededores, la presencia económica china en los países vecinos y en zonas más lejanas no solo es una cuestión económica, sino un asunto de seguridad. Hoy China es el poder comercial más grande en toda Asia y está en camino de convertirse también en el inversionista más fuerte. El aseguramiento de los intereses comerciales y de inversión a través de una diplomacia de infraestructura comenzó hace tiempo. Una amplia gama de actores económicos y políticos chinos, con motivos e intereses diversos, ha generado un sinnúmero de proyectos y acciones en muchos países sin coherencia ni interconexión.

A partir de 2012, Xi Jinping empezó a relacionar la expansión económica en curso con la idea del sueño chino de tener un rol proactivo en el mundo. Para eso era necesario transformar el laberinto de proyectos, acciones e intereses de los distintos actores en el exterior en una sola visión, un solo discurso y una estrategia coherente. La nueva concepción fue lanzada en 2013 bajo el título de la Franja y la Ruta. Así, China busca integrar todos los importantes procesos económicos y políticos que enfrentaba en un esquema general, para poder relacionarlos con intereses y objetivos de corto y largo plazo.

Por su bagaje marxista, los líderes chinos están convencidos de que tiene sentido un gran plan que integra motivaciones e intenciones porque creen que incluso los macroprocesos son planificables, o por lo menos «piloteables». El resultado esperado es nada menos que asegurar el futuro del desarrollo económico del país, abriendo nuevas oportunidades de crecimiento y al mismo tiempo garantizando su seguridad15. En el discurso político, seguridad se traduce en interdependencia económica. Cuando de ambos lados de las fronteras hay actores interesados en mantener las redes productivas y comerciales transfronterizas, el riesgo de conflictos es insignificante.

  • 12.

    La transformación de un país orientado hacia adentro, receptor de inversiones extranjeras, a un país económica, comercial y diplomáticamente activo en todo el mundoha sido guiado por la estrategia de salir al extranjero (going out, zou chuqu). Aravind Yelery: «China’s ‘Going Out’ Policy: Sub-National Economic Trajectories» en ics Analysis No 24, 12/2014.

  • 13.

    Con excepción de conflictos fronterizos menores y su participación en el conflicto internacional en Vietnam (1965-1969), China no ha recurrido a medios militares fuera de su frontera. Pero últimamente su actitud expansionista en el conflicto por las fronteras en el Mar de la China Meridional ha dado razones para poner en duda la apacibilidad de sus intenciones.

  • 14.

    Nadine Godehardt: «Chinas Ankunft in derWelt. Chinesische Außenpolitik zwischen Anspruchund Wirklichkeit» en giga Focus No 1,2011.

  • 15.

    Las connotaciones de seguridad de la ifr son analizadas en un estudio reciente que realizó la fes junto con el Stockholm International Peace Research Institute (sipri). Richard Ghiasy y Jiayi Zhou: «The Silk Road Economic Belt: Considering Security Implications and eu-China Cooperation Prospects», fes / sipri, 2/2017.