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La defensa vuelve a ser importante Política de seguridad y defensa en Europa entre Putin, el «Brexit» y Trump

En todos los Estados miembros de la ue, sin excepción, e independientemente de la evaluación de un proyecto futuro de ejército europeo o de una unión europea de defensa, se advierte un amplio consenso para una mejor y más intensa cooperación en la industria de defensa (financiamiento, investigación y desarrollo, creación de un genuino mercado común de defensa). Las decisiones tomadas en este ámbito por el Consejo Europeo el 15 de diciembre de 2016 y las posteriores conclusiones y resoluciones en materia de política de seguridad y defensa a escala de la Unión fueron positivamente recibidas en toda Europa, si bien no con igual optimismo en todos lados en lo que respecta a una implementación rápida y efectiva15.

A esta altura cabe decir algo más sobre la llamada meta de 2%, que ha sido motivo frecuente de acalorados debates en los últimos tiempos: ya desde la Conferencia sobre Seguridad celebrada en 2017 se ha desatado en Alemania una disputa política sobre si este acuerdo es vinculante y, en ese caso, de qué manera; también en otros países europeos prima el escepticismo en torno del aumento puramente numérico del gasto en defensa.

Los motivos son variados. En la mayoría de los Estados de la ue se necesitaría aumentar mucho los presupuestos de defensa para llegar a 2024 con esta meta cumplida. Tales incrementos son fácticamente imposibles. En primer lugar, porque eso necesariamente significaría quitar presupuesto de otras áreas. Desde el punto de vista político, esto es difícil de comunicar e implementar justo en un momento en el que las fuerzas populistas, nacionalistas y aislacionistas están sacudiendo el escenario político de muchos países de la ue.

Por otro lado, falta capacidad administrativa e infraestructura para hacer un uso económico responsable y sostenible de esos incrementos de fondos. El personal no puede aumentarse de un día para otro. Se lo debe reclutar, equipar, formar, mantener y alojar. No pueden hacerse cuantiosos pedidos de armas y equipamiento así como así. Deben hacerse licitaciones y deben seguirse procedimientos ya establecidos; antes de una producción en serie suele ser necesario un desarrollo de prototipos que lleva tiempo. Los ciclos de desarrollo en tecnología de defensa demandan normalmente, desde la idea básica hasta la producción en serie, varias décadas.

Fortalecer la pcsd, fortalecer la otan16

Es precisamente debido a los desafíos descritos que se percibe dentro de la ue un amplio consenso para una mayor cooperación en materia de armamento: desde una investigación y un desarrollo coordinados, pasando por una planificación y adquisición comunes, hasta fondos de la ue para financiamiento. Sin embargo, en muchos países de la Unión, la duplicación de estructuras es vista con gran escepticismo. Especialmente en algunos Estados miembros del este y el norte (por ejemplo, Estonia, Croacia, Lituania, Polonia, Rumania, Eslovaquia y Eslovenia) hay gran preocupación por un debilitamiento significativo de la otan en el caso de que se siga persiguiendo la ambiciosa meta de una pcsd fuerte y un ejército europeo. En los últimos tiempos, países como Alemania, Francia, España y –cada vez más– Italia (todos ellos, decididos defensores del fortalecimiento de la pcsd) buscan disipar estos temores. Pero los análisis de los debates políticos y científicos públicos en los Estados de la ue confirman que esto no ha tenido suficiente éxito. La preocupación por un socavamiento de la otan es particularmente grande en los países que hoy se ven directamente amenazados por la agresiva política exterior de Rusia y consideran a la otan y a eeuu garantes centrales de su seguridad (por ejemplo, Estonia, Croacia, Lituania, Polonia, Eslovaquia, la República Checa y en parte también Grecia, Letonia y Rumania). Una pcsd con estructuras propias y el objetivo a largo plazo de un ejército europeo son entendidos aquí mayormente como una política simbólica superficial, que debilitaría a la otan y finalmente no llevaría a la creación de ese ejército con capacidad defensiva. Bajo esta óptica, cualquier política que no tenga como meta exclusiva un fortalecimiento de la otan sería riesgosa e irresponsable. Ante tales temores, no es para sorprenderse que algunos gobiernos (Estonia, Irlanda, en menor medida también Croacia, Lituania, Polonia, Eslovaquia y Eslovenia) vean con buenos ojos –como lo hacen en verdad todos los Estados miembros– una mayor cooperación en el rubro armamento, pero rechacen decididamente las propuestas de fortalecimiento del pilar militar de la pcsd.

Casi todos los miembros remarcan que la ue debe tener mayor capacidad de prevención civil y manejo de crisis y de actuar de manera independiente. Esta división del trabajo –la defensa del territorio y la disuasión siguen siendo tareas centrales de la otan, mientras que el manejo de crisis fundamentalmente con instrumentos civiles está dentro de la pcsd– podría lograr consenso entre los países de la ue sin inconvenientes. Pero para eso debe hacerse más trabajo de persuasión. No es suficiente con solo asegurar que el fortalecimiento de la pcsd no se hará a costa de la otan.

En el marco de estos conflictos, ambas organizaciones han tenido un mayor acercamiento. En la Cumbre de la otan de 2016, en Varsovia, se firmó una declaración común (Declaración Conjunta ue-otan)17 que establece una colaboración más estrecha en siete áreas18, a las que en diciembre de 2016 se les agregaron 42 propuestas para la puesta en práctica. La Declaración es considerada uno de los tres pilares del paquete de medidas que la ue ha impulsado en la Cumbre sobre Seguridad y Defensa y determina aquello que la otan y la propia ue denominan «nueva era de cooperación». En la práctica, esto significa encuentros periódicos de coordinación y planificación en los niveles político y administrativo y una acentuación del nuevo espíritu de cooperación a través de las dos figuras líderes, la mencionada Mogherini y el secretario general de la otan, Jens Stoltenberg, en toda oportunidad que se presente.

Nunca estará de más repetir que un fortalecimiento de la pcsd significa un fortalecimiento del pilar europeo en la otan. Si los europeos se ponen de acuerdo no solo en la ampliación de sus gastos de defensa sino también –y más importante todavía– en hacerlos más eficientes, y fortalecen o crean para ello las correspondientes estructuras, también la otan se verá fortalecida. Aquel que considere a la otan como algo irrenunciable para la seguridad de Europa debe tener claro, por lo menos desde las elecciones del 8 de noviembre de 2016 en eeuu, que un fuerte componente europeo en la otan cobrará mayor importancia todavía en el futuro.

  • 15.

    Una buena síntesis de las decisiones actuales y la agenda de pcsd se puede encontrar, por ejemplo, en las conclusiones del Consejo Europeo sobre Seguridad y Defensa en el contexto de la Estrategia Global de la ue, Bruselas, 18/5/2017, disponible en www.consilium.europa.eu/en/meetings/fac/2017/05/st09178_en17_pdf/.

  • 16.

    Los análisis de este capítulo se basan en la información que surge de los estudios sobre los países en H-P. Bartels, A. M. Kellner y U. Optenhögel (comps.): ob. cit.

  • 17.

    «Declaración conjunta del Presidente del Consejo Europeo, el Presidente de la Comisión Europea y el Secretario General de la otan», 8/7/2016, disponible en www.nato.int/cps/en/natohq/official_texts_133163.h... y «Cooperación ue- otan», disponible en https://eeas.europa.eu/sites/eeas/files/eu_nato_factsheet-final.pdf.

  • 18.

    Se trata de a) reacción a amenazas híbridas; b) trabajo operacional conjunto (incluyendo cuestiones marítimas); c) ciberseguridad y ciberdefensa; d) capacidades de defensa; e) industria de defensa e investigación; f) ejercicios paralelos y coordinados; y g) formación de capacidades en el área de seguridad y defensa.