Tema central

En Cuba todo sigue distinto

Los inversores vinieron, vieron… y se fueron

La plataforma de alquiler de viviendas Airbnb conquistó el mercado cubano en un abrir y cerrar de ojos, los cruceros vuelven a atracar a diario en la bahía de La Habana y el primer hotel administrado por una empresa estadounidense es una noticia a escala internacional. Más allá de esto, predomina una cierta reticencia entre los numerosos empresarios extranjeros que desde el 17 de diciembre de 2014 han recorrido el país para explorar el mercado cubano, ya sea por su propia cuenta o como parte de delegaciones. La nueva Zona Especial de Desarrollo situada en Mariel, creada para que se convierta en un eje central del comercio regional, tiene por el momento una terminal de contenedores construida por la empresa brasileña Odebrecht y no mucho más que eso. Debido a la crisis política imperante en Brasil, la futura cooperación con ese país es incierta. Los inversores se enfrentan no solo al obstáculo del bloqueo estadounidense, sino también a otros problemas, que incluyen especialmente la reforma monetaria pendiente, las grandes trabas burocráticas que siguen existiendo en Cuba y la incertidumbre sobre el desarrollo en el largo plazo. Las condiciones son poco propicias, sobre todo para las medianas empresas que no cuentan con un departamento jurídico propio, no pueden recurrir a un asesoramiento privado integral y no están demasiado dispuestas a asumir riesgos.

En el marco de la normalización de las relaciones, Obama también había prometido el apoyo de eeuu para mejorar el acceso a internet en la isla. En 2015, la empresa estatal Etecsa bajó efectivamente el precio por hora de navegación de 5 cuc a 2 cuc. Además, se habilitaron nuevos espacios con wi-fi en muchas plazas públicas, donde ahora se reúnen familias enteras para poder hablar al aire libre con sus familiares residentes en el extranjero. Una parte importante de la población también utiliza el «Paquete semanal», una colección de material digital cuya distribución informal se realiza mediante discos duros externos y es tolerada desde el sector oficial. De todos modos, la conectividad a internet en Cuba sigue siendo una de las peores del mundo. Se estima que la penetración de internet alcanza solo un 5%9, lo que reduce aún más el atractivo del país como lugar de establecimiento para las empresas. Nuevas esperanzas despertó el anuncio de una prueba piloto que llevará internet a 2.000 hogares en La Habana Vieja hasta el final de 201610.

Hay otra condición que disuade a muchos de los potenciales inversores: no pueden contratar empleados locales de manera directa, sino que deben hacerlo a través de intermediarios estatales. Los salarios se pagan al organismo en moneda convertible (cuc); el organismo retiene una parte y abona luego los salarios en pesos cubanos considerando una paridad de 1 a 10 en la Zona de Mariel, cuando en realidad es de 1 a 25 en las oficinas estatales de cambio. De esta manera, los empleados reciben solo una fracción del importe pagado por la empresa extranjera. Los organismos intermediarios son así una importante fuente de ingresos para el Estado y, al mismo tiempo, apuntan a garantizar que los proyectos de inversión generen puestos de trabajo para los cubanos. En tal sentido, causó sorpresa la presencia de trabajadores de la India a mediados de 2016 en una gran obra en construcción en La Habana.

¿Qué pasó con la reforma monetaria?

Es imperioso unificar las dos monedas que circulan de forma simultánea (cuc y peso cubano), pero el gobierno parece haber desaprovechado el momento. Ya en 2013 había presentado un plan y en 2014 las tiendas habían empezado a indicar los precios en ambas monedas. Pero desde entonces no ha habido novedades en torno del tema. Se debería contar con una evaluación más realista sobre la verdadera situación de la economía cubana, su productividad y el poder adquisitivo de los salarios. Al mismo tiempo, resultan imprevisibles los efectos de la reforma. Junto al tipo de cambio oficial coexisten en el país más de diez paridades, que sirven como base para las operaciones de los diversos sectores económicos y deberían ser unificadas. Tampoco está claro cuál sería la repercusión en el nuevo sector privado, donde predominan los ingresos en cuc. Entre tanto, los recurrentes rumores sobre la inminencia de la reforma han generado corridas cambiarias en la población. El Estado cubano, que no es miembro de las instituciones financieras internacionales, carece de reservas suficientes para amortiguar los posibles efectos sociales de la necesaria devaluación y de la inflación, aunque la exitosa renegociación de las deudas podría facilitar el acceso a nuevos créditos en el largo plazo.

¿Legalización de pequeñas empresas?

El despido masivo de un millón de empleados de empresas estatales, anunciado en 2011, se concreta a un ritmo más lento del previsto. En el nuevo sector privado, que debe recoger la mano de obra liberada, ya trabajan más de 500.000 personas, pero solo una pequeña parte de los puestos se cubre con ex-empleados públicos. Muchos desempeñaron antes su actividad en la economía informal y se han establecido legalmente como cuentapropistas. El nuevo Código de Trabajo de 2014 legalizó la contratación de asalariados en el sector privado, pese a que la Constitución cubana prohíbe expresamente la «explotación del hombre por el hombre». En realidad, los empleados del sector privado suelen quedar muy desprotegidos y expuestos a la arbitrariedad del empleador. El Código de Trabajo prevé instrumentos de protección para las nuevas relaciones laborales surgidas en el ámbito privado, aunque esos elementos parecen ser insuficientes y permanecen desaprovechados debido al desconocimiento de las personas afectadas o incluso por el rechazo y la desconfianza frente a la representación sindical, que es percibida como demasiado próxima al gobierno. A la vez existe una creciente conciencia en la Central de Trabajadores de Cuba (ctc) en relación con los perentorios retos en el nuevo sector no estatal y sobre la necesidad de desarrollar los mecanismos de negociación colectiva en el sector público y privado.

  • 9.

    Abel Fernández: «Cuba reporta casi cuatro millones de usuarios con acceso a internet» en El Nuevo Herald, 26/10/2016.

  • 10.

    Jeniffer Rodríguez Martinto: «Se prepara Etecsa para prueba piloto de internet en los hogares» en Trabajadores, 26/10/2016.