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En Cuba todo sigue distinto

La normalización de las relaciones entre Washington y La Habana marcó un punto de inflexión en medio siglo de tensiones y enfrentamientos en el marco de la Guerra Fría. En estos años, muchas cosas están cambiando en la isla; sin embargo, el descongelamiento de los vínculos con el vecino del Norte ha tenido como efecto, en apariencia paradójico, una ralentización del proceso de reforma en el interior de la isla. Son variados los temores de la elite política frente a una aceleración descontrolada de los cambios, pero, al mismo tiempo, la reforma no parece tener vuelta atrás.

En Cuba todo sigue distinto

Desde el 17 de diciembre de 2014, cuando se anunció una normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, todo y nada ha cambiado en la isla. Ese paso histórico fue seguido por la apertura de embajadas en La Habana y en Washington, junto con otras medidas dirigidas a ratificar el deshielo. En marzo de 2016, Barack Obama visitó finalmente la capital cubana y se convirtió así en el primer presidente estadounidense en ejercicio que lo hacía después de casi nueve décadas. El comienzo de la normalización trajo a la isla una avalancha de visitantes jamás vista. Las cifras de turismo se dispararon, incluida la llegada de estadounidenses. Surgió así un continuo ir y venir de invitados de primera línea, con numerosos jefes de Estado y ministros acompañados por delegaciones de empresarios. También visitó el país el papa Francisco, quien desempeñó un importante papel de mediador en las negociaciones secretas con eeuu; y cada vez son más las estrellas internacionales del arte y la cultura que se presentan en los escenarios de La Habana. El acercamiento de estos dos vecinos tan diferentes ha despertado grandes expectativas en Cuba y en el extranjero, y el presidente Obama aprovechó sus plenos poderes presidenciales para atenuar las sanciones económicas contra el histórico enemigo socialista. No obstante, más allá de toda la euforia por el descongelamiento de las relaciones, la esperanza de poner fin rápidamente a las sanciones y de acelerar el proceso de reformas y los desarrollos internos a partir de los cambios en la política exterior se ha visto defraudada. Incluso después de la histórica visita de Obama, el bloqueo económico estadounidense continúa vigente, y con Donald Trump en la Casa Blanca, el cierre de la cárcel de Guantánamo está más lejos que nunca. El proceso de reformas iniciado por Raúl Castro ha mostrado un estancamiento. El vii Congreso del Partido Comunista de Cuba (pcc), celebrado en abril de 2016, estuvo marcado, en la esfera política, por la continuidad personalista y la falta de transparencia durante la preparación; así, no logró dar respuesta a las urgentes cuestiones vinculadas a una configuración a largo plazo del sistema político y el modelo de desarrollo.

En 2018 Raúl Castro traspasará el bastón de mando y hasta entonces se debe poner en marcha una reforma constitucional con el fin de tener en cuenta los cambios producidos en el país. Pero mientras un proceso de consulta nacional debate sobre la reforma del modelo socialista hasta 2030, se va expandiendo una especie de «resaca». Crece visiblemente la brecha social y se reducen las esperanzas de mejorar las precarias condiciones de vida de gran parte de la población en un futuro más o menos próximo. Pese al auge del sector turístico, se prevé una economía con crecimiento negativo para 2016. La crisis de la «hermana» Venezuela, pero también el inicio del pago regular de la deuda externa cubana, agudizan la falta de liquidez y dificultan las inversiones que se requieren de manera urgente en las áreas de infraestructura e innovación económica. La racionalización del suministro de energía adoptada en el verano de 2016 despertó amargos recuerdos del «Periodo Especial», como se denominó oficialmente la traumática crisis económica ocurrida tras la caída de la Unión Soviética. Debido al estancamiento político y económico, muchos cubanos apuestan a proyectos privados o aprovechan la libertad de viaje introducida en 2014 para ir a vivir a otros países.

¿Qué bola, Trump?

En suma, los cambios en las relaciones no han alcanzado las expectativas y no se sabe qué rumbo tomará eeuu cuando finalice el mandato de Obama. El proceso de normalización incluyó un intercambio inicial de presos políticos, entre ellos los «cinco héroes» idolatrados en Cuba (que habían sido condenados a muchos años de prisión en eeuu bajo supuestos cargos de espionaje) y el ciudadano estadounidense Alan Gross (a su vez encarcelado por espionaje en la isla). Adicionalmente, Cuba fue borrada de la lista de «países patrocinadores del terrorismo». Y finalmente se abrieron embajadas en Washington y La Habana, aunque aún no hay embajador en la capital cubana debido a la resistencia del Senado estadounidense.

Paulatinamente, eeuu ha ido levantando las restricciones impuestas a sus propios ciudadanos, que ahora ya pueden viajar a la isla de manera particular. Además, aumentó considerablemente el monto permitido anualmente de las remesas enviadas a familiares en Cuba, se redujeron las limitaciones al tráfico marítimo y se reanudaron los vuelos directos entre ambos países, que de acuerdo con el convenio firmado podrían ascender a 110 por día (aunque desde hace tiempo los aeropuertos cubanos operan por encima de su capacidad y requieren una ampliación, lo que presupone importantes inversiones). En el marco de la visita de Obama, también se restableció el servicio postal directo entre ambos países, aunque hasta la fecha no se materializó el anuncio simultáneo de utilizar el dólar estadounidense para las transacciones internacionales con Cuba.

La Casa Blanca ha impulsado decididamente un cambio a través del acercamiento y ha puesto el futuro del país en manos del pueblo cubano, aunque inicialmente dejó en claro que su reorientación política no implicará renunciar al objetivo de un cambio de régimen1. Ante este panorama, la ofensiva de seducción de Obama ha renovado el recelo y la desconfianza en las autoridades cubanas2. Se temía que la nueva estrategia de brazos abiertos pudiera ser en realidad solo un medio más efectivo para lograr el viejo objetivo del «Imperio». Para el socialismo tropical, la intensificación del intercambio entre los cubanos de eeuu y los de la isla podría ser más desestabilizadora que las acciones confrontativas y represivas de los anteriores gobiernos estadounidenses. Después de que se haya cerrado el histórico periodo de la presidencia de Obama, habrá que ver qué prioridad tendrá Cuba en la futura agenda de eeuu y si se producirá el anunciado levantamiento del bloqueo, lo cual requiere aprobación del Congreso. Donald Trump señaló su intención de dar marcha atrás con la normalización, aunque en la década de 1990 él mismo había explorado la posibilidad del mercado cubano para su cadena hotelera. El gobierno cubano reaccionó a las elecciones estadounidenses con una serie de ejercicios militares para estar preparado frente a virtuales «acciones del enemigo», medida que se tomó por primera vez como reacción a la elección de Ronald Reagan. Podría desarrollarse una dinámica que lleve a un nuevo congelamiento de las relaciones.

Socios en la región, en Europa y en Asia

Durante la última década, los países latinoamericanos ofrecieron un fuerte respaldo colectivo a Cuba. El gobierno de Raúl Castro fue anfitrión de la segunda cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y en 2015 el país pudo volver a participar en la Cumbre de las Américas de la Organización de Estados Americanos (oea) en Panamá, en buena medida gracias al incansable accionar de sus pares de la región. Asimismo, el gobierno cubano jugó un papel clave como mediador en las negociaciones de paz entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (farc), lo que le valió un gran reconocimiento en la región y fuera de ella. Sin embargo, el giro a la derecha en América Latina y las crisis políticas de Brasil y Venezuela ponen ahora en riesgo el apoyo de importantes socios regionales. Por el contrario, las relaciones con Europa y Asia muestran avances. El inicio de la normalización con eeuu significó un importante impulso en la negociación de un acuerdo con la Unión Europea que reemplazará la llamada «Posición Común» de 1996. Este instrumento había frenado en la última década las relaciones, porque las condicionaba a una mejora en la situación de derechos humanos y a la apertura del mercado en la isla. El nuevo acuerdo fue firmado en marzo de 2016 en La Habana por la alta representante de la ue para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini, y ahora debe ser ratificado. China y Japón también intensificaron sus relaciones con Cuba. En septiembre de 2016, en el marco de la visita del primer ministro chino Li Keqiang, se sellaron 12 acuerdos para avanzar en la cooperación en áreas estratégicas: energías renovables, investigación médica, informática, política industrial, seguridad aduanera, sistema financiero y protección ambiental. En el verano de 2014, Rusia ya había condonado a la isla 90% de las deudas generadas en tiempos de la urss y anunció que destinaría el resto a inversiones en Cuba. Las negociaciones con los países acreedores del Club de París significaron otro éxito de la política exterior, que se tradujo en una completa condonación de los intereses acumulados desde los años 80. Los principales acreedores son Francia, España, Japón e Italia, además de Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Suiza y Reino Unido. Cuba adeudaba al Club de París 10.081,6 millones de euros, de los cuales 7.731,3 correspondían a intereses que ahora han quedado cancelados. A cambio de esta eximición, el gobierno cubano se ha comprometido a pagar dentro de los próximos 18 años la deuda original restante, equivalente a 2.364,9 millones de euros.

Consenso sobre el disenso: derechos humanos y sociedad civil

El tema de los derechos humanos sigue siendo un punto sensible en las negociaciones tanto con eeuu como con la ue. El acuerdo con la ue incluye un capítulo sobre derechos humanos que es un avance en el diálogo, pero a la vez ha sido criticado porque no determina con claridad las consecuencias en el caso de no cumplimiento. El gobierno cubano había advertido estar abierto a hablar de todo dentro de un ambiente de respeto mutuo. En la relación con eeuu prevalece la desconfianza debido a que el tema ha sido instrumentalizado muchas veces para otros fines políticos, como justificación de políticas de injerencia en la isla. Hasta el momento se ha alcanzado tan solo un consenso sobre el disenso fundamental en cuanto a la interpretación y el enfoque de los derechos, en el que eeuu pone el énfasis en los derechos políticos y civiles y Cuba, en los sociales y económicos. Sin duda, queda todavía un largo camino por recorrer hasta que esta cuestión deje de ser un obstáculo para la normalización de las relaciones. Mientras el gobierno cubano critica la reciente creación del Buró para la Democracia, los Derechos Humanos y Laborales (drl, por sus siglas en inglés) en el Departamento de Estado en Washington por representar la misma receta subversiva conocida desde siempre3, se siguen reportando violaciones de derechos humanos en la isla: en octubre pasado, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (cidh) manifestó su preocupación ante «la persistencia de actos de hostigamiento y actos de retaliación contra los miembros de la organización no gubernamental Cubalex (Centro de Información Legal) por parte de agentes del Estado», que «ocurrieron tras la presentación de un informe realizado por Cubalex sobre la situación de libertad de expresión en Cuba y presentado ante las Naciones Unidas»4.

La polémica sigue y aparentemente los gobiernos de ambos lados no logran salir de los paradigmas ideológicos de antaño. Sin embargo, en el campo de la sociedad civil se está difuminando cada vez más la vieja dicotomía entre «oficialistas» y «disidencia». Este cambio se manifiesta en la nueva blogosfera cubana, donde se mezcla la perspectiva desde la isla con opiniones de cubanos que viven en el exterior y cada vez surgen más foros de discusión y laboratorios de ideas que no se ubican ni en un extremo ni en el otro y que buscan un debate crítico y a la vez constructivo.

Más pausa que prisa: de la actualización al estancamiento

La evolución ocurrida en la política exterior desde el 17 de diciembre de 2014 no muestra hasta ahora un efecto catalizador sobre el proceso de reformas iniciado por Raúl Castro; más bien, parece haber aplastado ese proceso. En los años posteriores a 2011, después de que el vi Congreso del pcc estableciera los Lineamientos para la Actualización del Modelo Económico y Social, se aprobaron una serie de reformas para asegurar la viabilidad del socialismo tropical mediante la introducción restringida de algunos mecanismos de mercado. Hubo modificaciones a la Ley del Sistema Tributario, a la ley laboral y a la Ley de la Inversión Extranjera. Se permitió la creación de cooperativas ya no solo en el sector agrícola, sino también en las áreas de servicios y producción. Además, se amplió la lista de actividades habilitadas para los nuevos cuentapropistas. Desde 2012, los cubanos también pueden –aunque con determinadas restricciones– comprar y vender inmuebles, lo que ha provocado un verdadero boom de reparaciones de edificios. Otros cambios radicales están vinculados a la mencionada libertad de viaje, que fue introducida a comienzos de 2014 y eliminó las trabas existentes para salir al extranjero.

Aunque muchas voces críticas consideraron que las transformaciones no iban suficientemente rápido y que en la práctica todavía quedaban muchas cuestiones abiertas, puede decirse, parafraseando a Raúl Castro, que se venía trabajando «sin prisa, pero sin pausa» para implementar los Lineamientos. Pero el acercamiento entre Cuba y eeuu provocó un estancamiento del proceso de reformas. La largamente anunciada reforma monetaria, dirigida a unificar las dos monedas que circulan de forma simultánea en el país (el peso convertible o cuc y el peso cubano), parece haber sido pospuesta por tiempo indefinido. Lo mismo ocurre con la ley que debe definir el papel de las ong nacionales y extranjeras. Dado que no hay un mercado mayorista ni un sistema crediticio acertado, el desarrollo en el nuevo sector privado se complica. Muchas de las cooperativas urbanas tienen dificultades iniciales porque no están conformadas como verdaderas organizaciones colectivas voluntarias, sino que son «inducidas», en el sentido de que eran antiguas empresas estatales cuya forma de economía solidaria ha sido impuesta desde arriba, muchas veces de la noche a la mañana. También se demoran las aprobaciones para inversiones extranjeras en la tan promocionada Zona Especial de Desarrollo, ubicada en el nuevo puerto industrial de Mariel.

El retraso del ya de por sí lento proceso de reformas puede atribuirse a diversos factores. En primer lugar, es posible que la incertidumbre actúe como un freno para la toma de decisiones. El acercamiento a eeuu deja abiertas muchas cuestiones, que son importantes para definir los pasos siguientes. Para saber en qué medida se atenuarán las sanciones comerciales, es necesario esperar hasta que vuelvan a barajarse las cartas en Washington. En segundo término, cabe señalar que también juega un papel el miedo a ser desestabilizado y perder el poder. Desde el comienzo ha existido el temor de que los cambios se aceleren demasiado, desarrollen una dinámica propia y escapen al control del aparato político (en la elite cubana siempre estuvo presente el fantasma del resultado de la perestroika soviética). Como consecuencia del acercamiento a eeuu, este miedo a la pérdida del control político parece haber aumentado aún más. En tercera instancia, en el marco del Congreso del pcc quedó absolutamente claro que no toda la dirigencia coincide con el rumbo de reformas adoptado por Raúl Castro ni con la normalización de las relaciones con el vecino del Norte. Pero también podrían ser sencillamente problemas de capacidades gubernamentales los que expliquen parte de la situación. La masiva avalancha de visitantes y el simultáneo éxodo al extranjero de mano de obra calificada generaron cuellos de botella en instituciones públicas encargadas de implementar los Lineamientos.

La venia de Fidel

Entre 1997 y 2011 no se celebraron congresos del pcc, pero el gobierno de Raúl Castro retomó su ritmo quinquenal. Pero si se compara con el vi Congreso de 2011, organizado en el marco de un amplio proceso de consulta a la población, los preparativos del vii Congreso se desarrollaron de un modo confidencial y poco transparente a comienzos de 2016. Durante las semanas previas, la atención de los medios nacionales e internacionales se concentró en el revuelo generado en torno de la visita de Obama y el concierto de los Rolling Stones. Los únicos que accedieron por anticipado a los documentos del Congreso fueron los 1.000 delegados. En una carta abierta a Raúl Castro, un conocido periodista y bloguero cubano manifestó su insatisfacción por la falta de discusión con la ciudadanía y propuso aplazar el Congreso por tres meses para permitir el correspondiente proceso de consulta5. Aunque no hubo lugar para la postergación solicitada, sí se prorrogó la aprobación de los documentos para que fueran sometidos a un debate con la población después del Congreso. Se realizaron entonces foros en todo el país hasta finales de septiembre de 2016, en los que se discutió acerca del futuro modelo del socialismo cubano. El Congreso en sí no aportó grandes cambios. Raúl Castro, quien a comienzos de 2014 ya había anunciado que en 2018 no será candidato a la reelección presidencial, propuso introducir límites de edad máxima para ingresar al Buró Político y al Comité Central. En la práctica, desde las últimas elecciones ocurridas hace 19 años, más de 50% de los miembros fueron sustituidos y hoy el nuevo Comité Central tiene efectivamente una composición mucho más joven y diversa6. En la nueva lista de representantes ya no aparecen varias figuras importantes, como el ex-jefe del Departamento Ideológico, encargado de controlar los medios de comunicación, Rolando Alfonso Borges. Mientras tanto, en el Buró Político, los cambios se limitaron a la incorporación adicional de algunos miembros más jóvenes, pero tanto Raúl Castro (de 85 años) como José Ramón Machado Ventura (un exponente de la línea dura con algunos meses más de edad que el actual presidente) fueron confirmados como primer y segundo secretarios, respectivamente. Una de las tareas centrales del Congreso fue la de legitimar el rumbo de la política exterior aplicada frente a eeuu. Las intervenciones de los delegados resultaron a veces contradictorias y dejaron en claro las discrepancias existentes. Pero finalmente el propio Fidel Castro, uno de los más duros críticos de la normalización, otorgó la absolución a la política de su hermano. En tal vez su último gran discurso, como él mismo dijo, el anciano Comandante se despidió del público en el Congreso del Partido.

Caída del crecimiento económico

Pese al boom del turismo, hasta ahora no se ha materializado el plan que busca impulsar el crecimiento económico en otros sectores mediante inversiones extranjeras, sobre todo en la flamante Zona Especial de Desarrollo situada en torno del puerto industrial de Mariel. Después de varios años con pronósticos optimistas y correcciones finales hacia abajo por parte del gobierno cubano, la ola de turistas logró que se alcanzara en 2015 el ansiado crecimiento económico de 4%. Los hoteles y las pensiones estuvieron por largo tiempo con ocupación completa y el aumento de los montos permitidos para las remesas desde eeuu trajo anheladas divisas al país. Según datos del Havana Consulting Group, los envíos de dinero realizados por familiares residentes en el extranjero alcanzaron en 2015 la cifra récord de 3.354 millones de dólares7. Mayor fue entonces el shock cuando organismos oficiales cubanos pronosticaron a comienzos de 2016 un crecimiento de apenas 2%; y ahora incluso ya se habla de valores negativos8. Esto se debe, sobre todo, a la crisis en Venezuela y al desplome del precio del crudo. De acuerdo con algunas estimaciones, los ingresos provenientes de la reventa del petróleo (que Venezuela suministra a la isla a cambio del envío de médicos cubanos, en el marco del acuerdo de Petrocaribe) representaban hasta 20% del pib cubano. También incide el bajo precio del níquel, un producto de exportación del país. Otro motivo en el que podrían apoyarse los pronósticos pesimistas es la mencionada reanudación del pago sistemático de la deuda externa. El bajo crecimiento económico dificulta las inversiones urgentes para renovar la ruinosa infraestructura del país y crear puestos de trabajo atractivos para su población altamente calificada.

Los inversores vinieron, vieron… y se fueron

La plataforma de alquiler de viviendas Airbnb conquistó el mercado cubano en un abrir y cerrar de ojos, los cruceros vuelven a atracar a diario en la bahía de La Habana y el primer hotel administrado por una empresa estadounidense es una noticia a escala internacional. Más allá de esto, predomina una cierta reticencia entre los numerosos empresarios extranjeros que desde el 17 de diciembre de 2014 han recorrido el país para explorar el mercado cubano, ya sea por su propia cuenta o como parte de delegaciones. La nueva Zona Especial de Desarrollo situada en Mariel, creada para que se convierta en un eje central del comercio regional, tiene por el momento una terminal de contenedores construida por la empresa brasileña Odebrecht y no mucho más que eso. Debido a la crisis política imperante en Brasil, la futura cooperación con ese país es incierta. Los inversores se enfrentan no solo al obstáculo del bloqueo estadounidense, sino también a otros problemas, que incluyen especialmente la reforma monetaria pendiente, las grandes trabas burocráticas que siguen existiendo en Cuba y la incertidumbre sobre el desarrollo en el largo plazo. Las condiciones son poco propicias, sobre todo para las medianas empresas que no cuentan con un departamento jurídico propio, no pueden recurrir a un asesoramiento privado integral y no están demasiado dispuestas a asumir riesgos.

En el marco de la normalización de las relaciones, Obama también había prometido el apoyo de eeuu para mejorar el acceso a internet en la isla. En 2015, la empresa estatal Etecsa bajó efectivamente el precio por hora de navegación de 5 cuc a 2 cuc. Además, se habilitaron nuevos espacios con wi-fi en muchas plazas públicas, donde ahora se reúnen familias enteras para poder hablar al aire libre con sus familiares residentes en el extranjero. Una parte importante de la población también utiliza el «Paquete semanal», una colección de material digital cuya distribución informal se realiza mediante discos duros externos y es tolerada desde el sector oficial. De todos modos, la conectividad a internet en Cuba sigue siendo una de las peores del mundo. Se estima que la penetración de internet alcanza solo un 5%9, lo que reduce aún más el atractivo del país como lugar de establecimiento para las empresas. Nuevas esperanzas despertó el anuncio de una prueba piloto que llevará internet a 2.000 hogares en La Habana Vieja hasta el final de 201610.

Hay otra condición que disuade a muchos de los potenciales inversores: no pueden contratar empleados locales de manera directa, sino que deben hacerlo a través de intermediarios estatales. Los salarios se pagan al organismo en moneda convertible (cuc); el organismo retiene una parte y abona luego los salarios en pesos cubanos considerando una paridad de 1 a 10 en la Zona de Mariel, cuando en realidad es de 1 a 25 en las oficinas estatales de cambio. De esta manera, los empleados reciben solo una fracción del importe pagado por la empresa extranjera. Los organismos intermediarios son así una importante fuente de ingresos para el Estado y, al mismo tiempo, apuntan a garantizar que los proyectos de inversión generen puestos de trabajo para los cubanos. En tal sentido, causó sorpresa la presencia de trabajadores de la India a mediados de 2016 en una gran obra en construcción en La Habana.

¿Qué pasó con la reforma monetaria?

Es imperioso unificar las dos monedas que circulan de forma simultánea (cuc y peso cubano), pero el gobierno parece haber desaprovechado el momento. Ya en 2013 había presentado un plan y en 2014 las tiendas habían empezado a indicar los precios en ambas monedas. Pero desde entonces no ha habido novedades en torno del tema. Se debería contar con una evaluación más realista sobre la verdadera situación de la economía cubana, su productividad y el poder adquisitivo de los salarios. Al mismo tiempo, resultan imprevisibles los efectos de la reforma. Junto al tipo de cambio oficial coexisten en el país más de diez paridades, que sirven como base para las operaciones de los diversos sectores económicos y deberían ser unificadas. Tampoco está claro cuál sería la repercusión en el nuevo sector privado, donde predominan los ingresos en cuc. Entre tanto, los recurrentes rumores sobre la inminencia de la reforma han generado corridas cambiarias en la población. El Estado cubano, que no es miembro de las instituciones financieras internacionales, carece de reservas suficientes para amortiguar los posibles efectos sociales de la necesaria devaluación y de la inflación, aunque la exitosa renegociación de las deudas podría facilitar el acceso a nuevos créditos en el largo plazo.

¿Legalización de pequeñas empresas?

El despido masivo de un millón de empleados de empresas estatales, anunciado en 2011, se concreta a un ritmo más lento del previsto. En el nuevo sector privado, que debe recoger la mano de obra liberada, ya trabajan más de 500.000 personas, pero solo una pequeña parte de los puestos se cubre con ex-empleados públicos. Muchos desempeñaron antes su actividad en la economía informal y se han establecido legalmente como cuentapropistas. El nuevo Código de Trabajo de 2014 legalizó la contratación de asalariados en el sector privado, pese a que la Constitución cubana prohíbe expresamente la «explotación del hombre por el hombre». En realidad, los empleados del sector privado suelen quedar muy desprotegidos y expuestos a la arbitrariedad del empleador. El Código de Trabajo prevé instrumentos de protección para las nuevas relaciones laborales surgidas en el ámbito privado, aunque esos elementos parecen ser insuficientes y permanecen desaprovechados debido al desconocimiento de las personas afectadas o incluso por el rechazo y la desconfianza frente a la representación sindical, que es percibida como demasiado próxima al gobierno. A la vez existe una creciente conciencia en la Central de Trabajadores de Cuba (ctc) en relación con los perentorios retos en el nuevo sector no estatal y sobre la necesidad de desarrollar los mecanismos de negociación colectiva en el sector público y privado.

Después del vii Congreso del Partido se anunció la esperada legalización de las pequeñas empresas privadas. Eso otorgaría un marco jurídico a iniciativas que existen de facto desde hace años. En muchos nuevos restaurantes privados trabaja personal autónomo, que es contratado por los propietarios de los locales (también autónomos). El reconocimiento legal implicaría un reconocimiento al papel de las empresas privadas como dinamizadoras de la economía cubana. Las iniciativas podrían entonces integrarse de manera útil al sistema impositivo y obtener permisos de importación. Ante la ausencia de un mercado mayorista y la imposibilidad de importar, las empresas privadas –al igual que los consumidores individuales– dependen de los puntos estatales de venta. Como consecuencia del aumento en las cifras del turismo, a comienzos de 2016 se dispararon los precios de varios alimentos de consumo diario e incluso se consideró la posibilidad de establecer precios máximos generales a una serie de productos. En septiembre las autoridades de La Habana suspendieron temporalmente el otorgamiento de nuevas licencias a restaurantes privados, medida que causó rumores sobre el posible cierre de los exitosos «paladares». El trasfondo fueron preocupaciones de la administración pública sobre «indisciplinas» en los nuevos emprendimientos en cuanto a horario de cierre, evasión de impuestos y otros incumplimientos legales11. A ello se suma el miedo a que los establecimientos gastronómicos se conviertan en lugares de prostitución, drogas y lavado de dinero, riesgos que hacen aún más evidente la necesidad de una base legal coherente y sólida para este tipo de emprendimientos. La legalización de las pequeñas empresas privadas sería un paso importante en la dirección de la reforma, aunque se limita a las actividades económicas ejercidas por cuentapropistas y no abre casi ninguna perspectiva nueva al personal altamente capacitado. Un arquitecto de profesión puede conducir un taxi o trabajar en el sector gastronómico, pero no está en condiciones de iniciar un pequeño emprendimiento en la construcción. Aun con las ventajas del sistema social universal y las subvenciones estatales a los bienes de consumo, desde hace tiempo los bajos salarios del sector público (alrededor de 20 dólares mensuales en promedio) son insuficientes para asegurar el sustento. Incluso el ingreso generado por propinas en el ámbito del turismo suele ser varias veces superior a un salario estatal promedio. Es por ello que sobre todo los profesionales altamente calificados se ven obligados con frecuencia a recurrir a un segundo empleo privado para complementar la paga recibida del Estado. Otros simplemente abandonan su puesto público para dedicarse a una actividad en el terreno privado.

Ganadores y perdedores

Cada vez resulta más claro que los cambios económicos generan ganadores y perdedores en la sociedad. La división surge entre los que pueden acceder a moneda convertible mediante remesas, actividades en el sector privado o propinas asociadas al turismo y quienes deben sostenerse en gran medida con salarios y las subvenciones del Estado. Los jubilados, las madres solteras y los habitantes de zonas situadas fuera del circuito turístico tradicional corren el riesgo de quedar marginados. Los logros sociales de la Revolución se ven amenazados en el nuevo sector privado, dado que no hay mecanismos eficaces para evitar la discriminación en la contratación y en el lugar de trabajo. Dentro de la nueva franja de autónomos, las mujeres siguen estando claramente subrepresentadas. Por lo general, la mayoría de las personas que trabajan en los nuevos restaurantes privados son gente joven y blanca. Del mismo modo, las remesas familiares benefician a determinados grupos poblacionales –en detrimento de los afrocubanos– y reproducen la composición social de los cubanos que viven en el exilio. Hasta ahora no hay enfoques políticos que tengan específicamente en cuenta la situación social de los sectores vulnerables y desfavorecidos. En tal sentido, tras el Congreso del pcc se vislumbraron cambios orientados a promover en el futuro una mayor igualdad de oportunidades.

El anuncio de la normalización de relaciones con eeuu no solo generó euforia en la isla por la pronta posibilidad de poner fin a décadas de enemistad. Muchos habitantes también comenzaron a preocuparse porque eeuu podría anular el tratamiento especial del que gozan hasta ahora los inmigrantes cubanos por la Ley de Ajuste Cubano. A diferencia de lo que ocurre con los migrantes de otros países, los ciudadanos cubanos que llegan al territorio estadounidense por mar o por tierra reciben de inmediato un permiso de residencia y de trabajo. La posible eliminación de estos privilegios (criticados insistentemente por el gobierno cubano y los opositores al bloqueo), sumada a la falta de perspectivas percibida por muchos ciudadanos de la isla, provocó el mayor éxodo desde los años 90: solamente en 2015, 40.000 cubanos emigraron hacia eeuu, es decir, 40% más que el año precedente y aproximadamente el triple que en 201312. La mayoría aprovechaba la generosa política de visas de Ecuador para proseguir el viaje por tierra desde allí a través de Centroamérica. Estos transmigrantes concitaron la atención internacional cuando Nicaragua, uno de los países amigos de la isla, cerró el paso en sus fronteras con Costa Rica y retuvo durante semanas a miles de cubanos. La nueva ley migratoria cubana facilita la salida legal y permite residencias de hasta dos años en el extranjero13. Aún no se puede saber cuántas personas regresarán efectivamente después de haber transcurrido ese periodo. Debido al estancamiento político y económico, es sobre todo la generación joven la que emprende la marcha para buscar suerte en otras latitudes.

¿Socialismo 2030?

Con todos estos desafíos como telón de fondo, hoy se lleva a cabo el proceso de debate sobre el futuro del modelo socialista. Hasta el momento en que Raúl Castro se despida de la Presidencia en 2018, se deberá poner en marcha y someter a referéndum una reforma constitucional que armonice el marco normativo con los cambios introducidos por las reformas. El texto constitucional vigente no solo prohíbe la contratación de mano de obra en el ámbito privado, sino que tampoco autoriza la propiedad privada de los medios de producción, como la que existe en las nuevas pequeñas empresas. Dado que la actual cantidad de miembros de la Asamblea Nacional sobrepasa la capacidad de la sala de sesiones del remozado Capitolio, que volverá a ser la sede de ese órgano legislativo, cabe suponer que también habrá ciertos cambios políticos. El objetivo de la reforma consiste en descentralizar la futura política cubana y revitalizar los mecanismos revolucionarios de participación sin abandonar el sistema de partido único.

Gracias al nivel de formación de su población, Cuba dispone de vías de desarrollo con las que no cuentan muchos países de la región. En el actual informe de la organización Save the Children, figura como país que ofrece las mejores oportunidades para niñas y adolescentes en América Latina14. Y los recientes ejemplos vinculados al exitoso control del virus del zika y el impecable comportamiento frente al huracán Matthew demuestran que los cubanos siguen siendo solidarios y unidos en situaciones de crisis. A comienzos de octubre de 2016, el huracán afectó el área del Caribe y alcanzó el este de Cuba con una fuerza devastadora; pero a diferencia de las islas vecinas y de eeuu, donde el fenómeno se cobró la vida de numerosas personas, la Defensa Civil cubana logró una vez más limitar los daños al terreno de lo material. De todos modos, el racionamiento de energía en edificios públicos y la escasez de medicamentos15 en 2016 reavivaron el miedo de padecer una nueva crisis económica similar a la del «Periodo Especial». La población cubana no está dispuesta a experimentar otra vez las penurias sufridas en los años 9016. En vista del gigantesco desafío que enfrenta el país, se elaboró una nueva hoja de ruta con la «Conceptualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista» y el respectivo «Plan de desarrollo económico y social hasta 2030»17. Pero el tiempo pasa y hay años luz entre el diseño teórico de los cambios al modelo y su aplicación. No cabe duda de que muchos de los problemas del socialismo tropical son de origen interno y aparecen como consecuencia de gestión deficiente, escasa voluntad política o el deseo de aferrarse al poder. Pero también el bloqueo estadounidense sigue siendo una de las principales causas del estancamiento económico en la isla. Solo cuando finalice el embargo, el futuro de Cuba estará finalmente en manos de los cubanos; y solo entonces se verá si su socialismo es sostenible política, social y económicamente con condiciones externas justas. Con la continuación de la mayoría republicana en el Congreso de eeuu, Hillary Clinton tampoco hubiese logrado acabar con esta reliquia de la Guerra Fría. Con Trump, cualquier escenario es pensable. Puede ser un hombre racista y sexista sin principios ni moral, pero a la vez es un hombre de negocios, sensible a los intereses del lobby empresarial y agrario estadounidense interesado en garantizarse su tajada del mercado cubano. Para ganar votos en Miami, el presidente electo había anunciado que se iba a revertir la política de Obama hacia la isla si no se lograba un «acuerdo real»; sin embargo, no dio muchas pistas sobre su política y nunca se ha pronunciado sobre el bloqueo18. Cabe esperar a largo plazo que la intensificación del intercambio social entre ambas orillas del estrecho de la Florida abra los ojos a una amplia mayoría de los ciudadanos estadounidenses y les muestre cuán absurda es la política de sanciones.

  • 1.

    Recién en octubre de 2016, a través de la «Directiva Presidencial de Políticas para la Normalización entre eeuu y Cuba», la Casa Blanca declaró explícitamente que no busca un cambio de régimen y que eeuu no puede imponer un modelo diferente contra la voluntad del pueblo cubano, pero que el gobierno estadounidense seguirá trabajando en favor de la democracia junto con sus socios de la sociedad civil cubana. El documento está disponible en https://cu.usembassy.gov/es/directiva-presidencial-de-politicas-para-la-normalizacion-entre-los-ee-uu-y-cuba/. Ver Carlos Alzugaray Treto: «La Directiva Política Presidencial 43 y la política hacia Cuba» en Cuba Posible, 17/10/2016.

  • 2.

    V. por ejemplo las movilizaciones en contra del programa «World Learning» en Lauren Céspedes Hernández: «Todo por Cuba y la voluntad de conquistar un mismo sueño» en Granma, 24/9/2016.

  • 3.

    Sergio Alejandro Gómez: «Estados Unidos mantiene su receta subversiva contra Cuba» en Granma, 23/10/2016.

  • 4.

    oea: Comunicado de prensa R149/16, 13/10/2016.

  • 5.

    Paquito el de Cuba: «Carta abierta a Raúl Castro o Aplazar hasta julio el vii Congreso del Partido», 27/3/2016, disponible en https://paquitoeldecuba.com/2016/03/28/carta-abierta-a-raul-castro-o-aplazar-hasta-julio-el-vii-congreso-del-partido/.

  • 6.

    William M. LeoGrande: «Análisis del nuevo Comité Central» en Cartas desde Cuba, 28/4/2016.

  • 7.

    Emilio Morales: «Cuba: The Fastest Growing Remittances Market in Latin America» en The Havana Consulting Group, 23/6/2016.

  • 8.

    Juan Triana Cordoví: «Una contradicción en sí misma» en On Cuba, 29/8/2016.

  • 9.

    Abel Fernández: «Cuba reporta casi cuatro millones de usuarios con acceso a internet» en El Nuevo Herald, 26/10/2016.

  • 10.

    Jeniffer Rodríguez Martinto: «Se prepara Etecsa para prueba piloto de internet en los hogares» en Trabajadores, 26/10/2016.

  • 11.

    Karina Marrón González: «Esclarecen situación sobre restaurantes en La Habana» en Granma, 20/10/2016.

  • 12.

    Datos de la Oficina de Operaciones en el Terreno del Servicio de Aduanas y Protección de Frontera de eeuu, cit. en René Camilo García: «El flujo migratorio hacia Estados Unidos no se detiene» en OnCuba, 13/10/2016.

  • 13.

    Desde entonces los cubanos pueden pedir la residencia en eeuu sin perder su ciudadanía cubana ni su propiedad en la isla. Quienes salen por un tiempo siguen gozando de los sistemas universales de Cuba, y mientras trabajan en otros países, muchos regresan periódicamente para disfrutar de los servicios de salud gratuitos.

  • 14.

    «Save the Children lanza informe sobre mejores y peores países para ser una niña» en Save the Children, 11/10/2016.

  • 15.

    Lisandra Fariñas Acosta: «Informan BioCubaFarma y Salud Pública sobre inestabilidad de medicamentos» en Granma, 13/10/2016.

  • 16.

    V. el discurso de la subdirectora del diario oficial cubano Granma, Karina Marrón, en el vi Pleno Nacional de la Unión de Periodistas de Cuba (upec) el 28 de junio de 2016. Nora Gámez Torres: «Subdirectora de Granma alerta sobre protestas en Cuba si vuelven ‘apagones’» en El Nuevo Herald, 1/7/2016.

  • 17.

    vii Congreso del pcc: «Conceptualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista», disponible enwww.granma.cu/file/pdf/gaceta/Copia%20para%20el%20Sitio%20Web.pdf.

  • 18.

    David Wright: «Trump Threatens to Reverse Diplomatic Relations with Cuba» en cnn, 24/10/2016; Rafael Hernández: «Las elecciones de eeuu y el futuro de nuestras relaciones» en Temas, 7/11/2016.